EL AVANCE DE LA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS
EN
EL SIGLO XX
- José Javier Echave-Sustaeta.

 

 

EL CORAZÓN DE JESÚS ¿HA APLAZADO SUS DESIGNIOS?


Repasando las páginas de "El Mensajero del Corazón de Jesús" de finales del pasado siglo vemos traslucirse en ellas la firme esperanza en el triunfo de su reinado social que animaba al Apostolado de la Oración hace cien años.

Parece evidente que hoy ya no tenemos, y por tanto no traslucimos, la esperanza del reino del Sagrado Corazón en esta tierra.


Santa Margarita, ante las dificultades, escribe a la Madre Saumaise: "El sabrá hacer cada cosa a su tiempo. Pero nosotros ahora debemos esperar" (Carta 41).

Muchos cristianos se han cansado de esperar, y "han abandonado al que es la fuente de agua viva, y se han cavado cisternas rotas, que no pueden contener las aguas". (Jer. 2.13).


Otros, "ante el tremendo ataque, como jamás se vio en la historia, de la guerra contra Dios", y olvidando que "la fiesta y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, será la salvación de la humanidad" (Pió XI. Chántate Christi. 1932), relegan sólo al cielo la esperanza del reino. Confiaban en sus propias fuerzas, o en soluciones humanas, y han perdido la esperanza.


Ante las objeciones de unos y otros, y a la vista de los acontecimientos de nuestro tiempo, podemos preguntarnos: ¿el Corazón de Jesús habrá desistido, o al menos aplazado sus designios? ¿Se ha ralentizado el ritmo acelerado de la difusión de su devoción del pasado siglo?


Respondemos rotundamente que no; porqué como dice San Pablo, las promesas y dones de Dios son sin arrepentimiento (Rom. II. 29). Dios no se arrepiente de lo que una vez prometió, aunque cambien aquellos a quienes se hicieron las promesas, pues no las hecho en atención a sus méritos, sino "por solas las entrañas de misericordia de nuestro Dios" (Le. 2.7-8).


Pues " ¡Yahvé, Dios clemente y misericordioso, que conserva la indulgencia hasta la milésima generación, que perdona la iniquidad, el crimen y el pecado, aunque no los deja impunes..." (Ex. 34.6-7).


"MIS CAMINOS NO SON VUESTROS CAMINOS"


Y, porque repasando los acontecimientos, no vemos ni desistimiento, ni ralentización en sus designios, sino al contrario. En estos últimos cien años han tenido lugar tantos hechos nuevos decisivos para la extensión y consolidación de la verdadera Devoción al Corazón de Jesús y la preparación del advenimiento de su Reino, que parece cumplirse lo que dice Isaías: "Yo, el Señor, en su tiempo, yo aceleraré estas cosas", (Cap. 60. 22) y porque quien las acelera es El, no hay que extrañarse que sus caminos no sean los que los hombres hubieran previsto.

Si con las Revelaciones de Paray-Le-Monial a Santa Margarita ha comenzado una nueva era: la del Reinado del Corazón de Jesús, en este siglo XX su desarrollo se ha acelerado a un ritmo muy superior al de los dos siglos precedentes.


"LA CONSAGRACIÓN DEL MUNDO AL CORAZÓN DE JESÚS APRESURAR
Á LAS MISERICORDIAS QUE AGUARDAMOS"
(León XIII)


 

t María Droste zu Vischering

Su arranque empieza unos meses antes del comienzo del siglo. Los deseos del Padre Ramière iniciados por Pió IX, iban a verse de todo cumplidos. Fue una religiosa desde Oporto, María Droste, la emisaria que Jesucristo envió para pedir en su nombre a su Vicario en la tierra que consagrara a su divino Corazón toda la humanidad.


Escribe el Papa León XIII: "El Señor escogió a Vuestra Santidad, prolongando sus días para que podáis rendirle ese honor... la consagración de todo el mundo a su divino corazón... su deseo de reinar y ser amado y glorificado y abrasar con su amor y con su misericordia todos los corazones es tan ardiente que quiere que Vuestra Santidad le ofrezca los corazones de todos, tanto de los bautizados, como de los que aún no han recibido por el bautismo la vida espiritual, pero por los que dio El su vida y su sangre, y que están también llamados a ser un día hijos de la Iglesia".


"El Señor me hizo sentir cómo por el incremento que ha de tomar el culto de su divino Corazón, hará El brillar una nueva luz sobre todo el mundo, y traspasaron mi corazón estas palabras de la misa de Navidad: "Porque hoy desciende una gran luz sobre la tierra". Me pareció ver esta luz, el Sagrado Corazón de Jesús, sol divino que hacía descender sus rayos sobre la tierra, primero tenuemente, después con mayor intensidad, y por último a modo de torrentes de luz, que inundaban a todo el mundo, y dijo: "El brillo de esta luz iluminará todos los pueblos y naciones y su ardor los calentará". Reconocí su deseo abrasador de ver su Corazón adorable más y más glorificado y conocido, y de derramar sus dones y bendiciones sobre el mundo".


León XIII, en Abril de 1899 decía al Obispo de Lieja: "Sé que la Consagración del mundo al Sagrado Corazón de Jesús apresurará las misericordias que aguardamos. Voy a hacer el acto más grande de mi pontificado". Fue el 25 de Mayo de 1899, al publicar la Encíclica ANNUM SACRUM: "Hoy se ofrece a nuestros ojos una señal divina muy feliz: el Corazón Sacratísimo de Jesús, coronado por la Cruz y refulgiendo entre llamas de purísimo resplandor. En El hay que poner la esperanza; en El hay que pedir y esperar la salvación".


LA VENIDA DEL REINO DE CRISTO AL MUNDO SER
Á POR LA DEVOCIÓN A SU SAGRADO CORAZÓN


Esta señal que invoca como salvación León XIII es el Corazón de Jesús tal como apareció a Santa Margarita, y como ella nos lo describió. La consagración que hace el Papa, o sea, la entrega de nuestra persona y nuestra libertad al Corazón de Jesús, como nuestro Rey y Señor, es el deseo que nos manifiesta. Habían pasado 200 largos años, la mayoría de ellos de oscuro silencio, tiempo de "rezar y esperar" como decía la Santa, pero la cabo de dos siglos la semilla del pequeño grano de mostaza surge pujante y promete ser el gran árbol en que se posarán todas las aves del cielo.


La consagración de León XIII se culmina con la institución de la Fiesta de Cristo Rey en 1925 por la Encíclica "Quas Primas" de P
ío XI, en la que proclama que la realeza de Cristo en una realeza de amor:

 

t León XIII

 

"Con Nuestra autoridad apostólica establecemos la fiesta de Nuestro Señor Jesucristo Rey... y que en ese mismo día se renueve todos los años la Consagración de todo el género humano al Sacratísico Corazón de Jesús, que nuestro predecesor de santa memoria Pió X, había mandado se repitiera anualmente".

 

Y en la Encíclica  "Miserentissimus Redemptor"  de  1928  "Sobre la Devoción al Corazón de Cristo y el espíritu de reparación establece el Papa más claramente todavía el enlace indisoluble entre la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús y el advenimiento del Reino de Cristo al mundo, y con él, —y sólo con él— la verdadera paz".

 

Dice el Papa: "... cuando la caridad de los fieles se entibiaba, la caridad de Dios se presentó para ser honrada con culto especial, y las riquezas de su bondad se descubrieron por aquella forma de devoción con que damos culto al Corazón Sacratísimo de Jesús, en quien están escondidos todos los tesoros de su sabiduría y de su ciencia. (Col. II. 13). Pues así como en otro tiempo quiso Dios que a los ojos de la humanidad que salía del arca de Noé resplandeciera como señal de pacto de amistad el arco que aparece en las nubes (Gen IX, 13) así, en los turbulentísimos tiempos de la edad moderna... Jesús mostró su Corazón como bandera de paz y de caridad desplegada sobre las gentes, asegurando cierta la victoria en el combate".

 

"... En este signo y en esta devoción... se contiene la síntesis de toda al religión y con ella la norma de vida más perfecta". "Así con la gracia de Dios, la devoción de los fieles al Sacratísimo Corazón de Jesús ha ido de día en día creciendo... de ahí la costumbre, hoy tan extendida por todas partes de comulgar el Primer Viernes de cada mes, según el deseo de Jesucristo".


"Más entre todas las prácticas de la devoción al Sagrado Corazón, sobresale la piadosa Consagración por la cual nos ofrecemos al Corazón Divino de Jesús con todas nuestras cosas, reconociéndolas como recibidas de la eterna bondad de Dios".


"Después que nuestro Salvador, movido más que por propio derecho, por su inmensa caridad para con nosotros, enseñó a la inocentísima discípulo de su Corazón, Santa Margarita María, cuanto deseaba que los hombres le rindiesen este tributo de devoción, ella fue, con su maestro espiritual el Padre Claudio de la Colombière, la primera en rendirlo. Siguieron andando el tiempo, los individuos, después las familias, las asociaciones, y finalmente los mismos gobernantes, las ciudades y los reinos".


FRENTE A LOS GRITOS DE: "NO QUEREMOS QUE ESTE REINE SOBRE NOSOTROS", LOS DEVOTOS DEL CORAZÓN DE JESÚS PROCLAMAN: "VENGA A NOSOTROS TU REINO"


"Más, cuando., por las maquinaciones de los impíos, se llegó a rechazar la Soberanía de Cristo Nuestro Señor, y a declarar públicamente la guerra a la Iglesia con leyes y decretos contrarios al derecho divino y a la ley natural, y hasta hubo asambleas que gritaron: "No queremos que Este reine sobre nosotros" (Luc. XIX, 14) por esta consagración la voz de todos los amantes del Corazón de Jesús, se alzaba unánime oponiéndose valientemente, para defender su gloria y asegurar sus derechos: "Es necesario que Cristo reine. Venga a nosotros tu reino". (I Cor. XV. 25)


".. Al instituir la fiesta de Cristo Rey... presentíamos el júbilo de aquél día felicísimo, en que el mundo entero, espontáneamente y con gusto, aceptará la dominación suavísima de Cristo Rey".


Este es el Magisterio Pontificio en el primer tercio de nuestro siglo, al que hay que añadir otras múltiples alocuciones y documentos de San Pío X, y Benedicto XV, algunos de los cuales se insertan en otros trabajos en este número.


Como decía Jesús a Santa Margarita María: "Sabe que soy el dueño absoluto de mis dones y de mis criaturas, y que por ningún respeto dejaré de llevar hasta su cumplimiento mis proyectos. Reinaré a despecho de mis enemigos y pese a los esfuerzos que hagan los que se opongan, quedará cumplido el encargo que te di, que quedará rematado gloriosamente.

 

DESARROLLO EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX


Para ello, iba el Señor, "haciendo cada cosa a su tiempo", Así; a título de ejemplo, destacamos las siguientes fechas y acontecimientos:


1900. Se generaliza la práctica de colocar en la puerta de las casas la imagen del Sagrado Corazón y su promesa de bendecirla.


1908. 19 Mayo. San Pió X consagra las familias al Sagrado Corazón.


1911. El XXII Congreso Eucarístico Internacional consagra a España al Corazón de Jesús, y declara al Tibidabo su Templo Nacional Expiatorio.


1914. 6 Enero. Méjico se consagra al Corazón de Jesús depositando la corona y el cetro a los pies de su imagen. Es ese acto se oye por primera vez el épico grito de "Viva Cristo Rey".


1917. 13 de Mayo. Apariciones de la Inmaculada en Fátima. "Quiero poner al lado de la devoción a mi Corazón, la devoción al Corazón de María. Revolución bolchevique en Rusia.


1918. Fin guerra europea. Inicio preponderancia americana. Apostasía de las naciones.


1919.  30 Mayo. Consagración Española al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles. Campaña de entronización en las familias cristianas.


1920.  13 de Mayo. Benedicto XV canoniza a Santa Margarita María.


1923.  30 de Abril. P
ío XI canoniza a Santa Teresita del Niño Jesús, la mensajera del abandono y la esperanza en el Amor Misericordioso por la infancia espiritual: "Yo no veo el Sagrado Corazón como todo el mundo. Pienso que el Corazón de mi esposo es para mí sola, como el mío es para El sólo, y le hablo entonces en la soledad de corazón a corazón, esperando contemplarlo un día cara a cara".


1924.  19 de Mayo. La Madre Maravillas funda el Carmelo de el Cerro de los Ángeles, como lámpara votiva al Sagrado Corazón que ha de reinar en España.


1925.  11 de Diciembre. Institución de la Fiesta de Cristo Rey, que ha de reinar en el mundo por el Amor. "Encíclica "Quas Primas". Canonización de San Juan Eudes, primero que proclamó la fiesta del Sagrado Corazón como la fiesta de las fiestas.


1928.  8 de Mayo. Encíclica "Miserentissimus Redemptor": Enlace indisoluble entre la devoción al Corazón de Jesús y el advenimiento del Reino de Cristo al mundo, y con el, y sólo con el, la paz.


1929.   16 de Junio. Beatificación del Padre Claudio de la Colombiere. "Siervo fiel y perfecto amigo" del Corazón de Jesús. Pactos de Tetuán.


1931.  Revelaciones del Sagrado Corazón a Sor Faustina Kowalska en Crakowia, Polonia: "La humanidad no encontrará la paz hasta que no ponga su confianza en la divina Misericordia".


1932. Encíclica "Chántate Christi Compulsi": "Ante el tremendo ataque, como jamás se vio en la historia de la guerra contra Dios., la fiesta y la devoción al Sagrado Corazón será la salvación de la humanidad".


1936. Julio. Cruzada española. La primera bandera bicolor que surge en España, lleva en su centro el Sagrado Corazón de Jesús. Los voluntarios llevan en su pecho el "detente, el Corazón de Jesús está conmigo". Agosto. Fusilamiento y voladura del monumento al Sagrado Corazón el El Cerro de los Ángeles.


1939. Primera Encíclica de Pió XII. "Summi Pontificatus": "Contemplando desde la eternidad los acontecimientos y el íntimo desenvolvimiento de los últimos 40 años... aquella Consagración universal (1899) se manifiesta cada vez más como mensaje y gracia de Dios para la Iglesia y el mundo".


1940.  2.12. Lucía de Fátima trasmite a P
ío XII la insistencia de Nuestro Señor de que "se dignase consagrar al mundo al Inmaculado Corazón de María, con especial mención de Rusia"

 

1942. 8 de Diciembre. El Papa consagra el género humano al Inmaculado Corazón de María: "Así como fueron consagrados al Corazón de Jesús la Iglesia y el género humano... nos consagramos a tu Corazón Inmaculado para que tu amor y patrocinio acelere el triunfo del Reino de Dios.


1948. Creación del Estado de Israel. "Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra, y sabréis que yo, el Señor, hablé e hice" (profecía de Ezequiel. 37.1.15).


1950. Definición del dogma de la Asunción de María.


EL CORAZÓN DE JESÚS FUENTE DE AGUA VIVA


 

t Pío XII

Llegamos a la segunda mitad de nuestro siglo XX, y con ella, en el centenario de la Fiesta del Corazón de Jesús introducida para toda la Iglesia por Pío IX en 1856, Pío XII publica su Encíclica "Haurietis Aquas", "Sacareis aguas con gozo de las fuentes del Salvador" (Isaías 12.13) Era el 15 de Mayo de 1956. El Papa dice que el Corazón de Jesús es la fuente de agua viva que profetizó Isaías, don inestimable del Espíritu Santo a su Iglesia. De su texto destacamos estos párrafos:
 

"La importancia de las revelaciones con que fue favorecida Santa Margarita María consiste en que —al mostrar el Señor su Corazón Sacratísimo— de modo extraordinario y singular quiso atraer la consideración de los hombres a la contemplación y a la veneración del amor misericordiosísimo de Dios para con el género humano. De hecho mediante una manifestación tan excepcional Jesucristo expresamente y repetidas veces indicó su Corazón como símbolo con que estimular a los hombres al conocimiento y a la estima de su amor y, al mismo tiempo, lo constituyó como señal y prenda de misericordia y de gracia para las necesidades de la Iglesia en los tiempos modernos" (IV, b).


"Y en realidad podemos afirmar —como lo ponen en evidencia las revelaciones de Jesucristo a Santa Gertrudis y a Santa Margarita María— que ninguno llegará a sentir debidamente de Jesucristo crucificado, sino es penetrando en los arcanos de su Corazón. Ni será fácil entender el ímpetu del amor con que Jesucristo se nos dio a Sí mismo por alimento espiritual, si no es fomentando la devoción al Corazón Eucarístico de Jesús..."


"Contra las impías maquinaciones de los enemigos de Dios y de la Iglesia, como también para hacer volver las familias y las naciones al amor de Dios y del prójimo, no dudamos en proponer la devoción al Sagrado Corazón de Jesús como escuela eficacísima de caridad divina; de esa caridad divina sobre la cual se ha de construir el reino de Dios en las almas de los individuos, en la sociedad doméstica y en las naciones" (V, c).


"A la Persona misma del Verbo llega, pues, el culto relativo tributado a sus imágenes, sean éstas las reliquias de su acerba pasión, sea la imagen que supera a todas en valor expresivo, es decir, el Corazón herido de Cristo Crucificado...

 

Es decir, del Verbo Encarnado y, por consiguiente, representa y pone ante los ojos el amor que nos ha tenido y nos tiene aún. Y esta es la razón de que el culto al Sagrado Corazón se considere, en la práctica, como la más completa profesión de la religión cristiana. Verdaderamente la religión de Jesucristo, se funda toda en el Hombre-Dios Mediador, de manera que no se puede llegar al Corazón de Dios sino pasando por el Corazón de Cristo.. Siendo esto así fácilmente deducimos que el culto al Sacratísimo Corazón de Jesús es por la naturaleza misma de las cosas, el culto al amor con que Dios nos amó por medio de Jesucristo y, al mismo tiempo, el ejercicio del amor que nos lleva a Dios y a los otros hombres". (IV, d).


"El culto al Corazón herido de Jesús no es una forma cualquiera de piedad, que uno pueda posponer a otras o tenerla en menos, sino de una práctica religiosa

sumamente apta para conseguir la perfección cristiana... Por eso quien tuviere en poco este insigne beneficio que Jesucristo ha dado a su Iglesia, procedería temeraria y perniciosamente y ofendería al mismo Dios. Esto supuesto, no se puede dudar de que los cristianos que honran al Sacratísimo Corazón del Redentor cumplen el deber, por demás gravísimo, que tienen de servir a Dios, y se consagran juntamente a sí mismos y todas sus cosas, sus sentimientos internos y su actividad externa, a su Creador y Redentor, y de este modo observan aquel divino mandamiento: Amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas". (V, a).


LA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS EN LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS


 

t Juan XXIII

Llegamos al último tercio del siglo, en el que la Providencia de Dios realiza importantes acontecimientos:


1959. Convocatoria del Concilio Vaticano II.
San José es nombrado patrono del Concilio.


1961. Juan XXIII bendice la imagen del Sagrado Corazón del Tibidabo: "El templo expiatorio de Barcelona, el Cerro de los ángeles y el Santuario de la Gran Promesa en Valladolid son los jalones gloriosos del sentimiento de amor y reparación del pueblo español al Corazón de Jesús".


1964. Concilio Vaticano. Constitución sobre la Iglesia.: "La Iglesia o reino de Cristo... comienza y se expansiona tanto por la sangre y el agua que brotan del costado abierto de cristo crucificado como por sus palabras: "Y Yo, cuando fuere levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí".


1965.  Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual: "Cristo, Verbo encarnado nos ha amado con un corazón de hombre...   y fuera de El nada puede llenar el corazón humano" (22.2).


1965.6 de Febrero. Pablo VI. "Investigabilis divinas". En el 2° Centenario del culto público en la Iglesia al Sagrado Corazón: "Las insondables riquezas del Corazón de Cristo... han brillado con luz clarísima en estos últimos tiempos, gracias a los progresos del culto al Sagrado Corazón". "Vemos con gran pozo... las solemnidades que se van a celebrar en Paray-le-Monial... lugar donde el corazón de Jesús abrió sus secretos". "Después que nuestro misericordioso Salvador se apareció, como se dice, a la santa religiosa Margarita María en Palay-le-Monial, y le pidió insistentemente que los hombres todos, en pública competencia de culto, honrasen su Corazón, herido por amor nuestro, y reparasen las ofensas por El recibidas, es increíble cómo floreció en casi todas las partes de la tierra, entre el clero y el pueblo cristiano, esta devoción, que ya antes se había iniciado principalmente por la labor de San Juan Eudes" "Deploramos que el culto al Sagrado Corazón se haya debilitado en algunos...".


1965.  25 de Mayo. Carta Apostólica "Diserti interpretes":"El misterio de la Iglesia, evidenciado con tan viva luz por el Concilio, no podrá ser comprendido debidamente, si no consideramos atentamente este amor eterno del Verbo Encarnado, del que es expresivo símbolo su mismo Corazón traspasado" .


1966.  14 Junio. Pablo VI al Instituto de los Sagrados Corazones: "En dos ocasiones hemos creído nuestro deber recordar la actualidad y urgencia de la Devoción al Sagrado Corazón de la Iglesia". "El amor y la reparación, dos características de todos los tiempos de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, son hoy, por así decirlo, más actuales que nunca".


1970. La novísima ordenación litúrgica pone la fiesta del Sacratísimo Corazón de Jesús entre las celebraciones de rito más elevado "Solemnidad", en el día pedido por Santa Margarita: Viernes después de la octava del Corpus.

 

1971. 21 Septiembre. Se funda en Bélgica la Legión del almas pequeñas del Amor Misericordioso de Jesús, según el camino de la infancia espiritual de Santa Teresita del Niño Jesús.


1973. 2 Enero: "Llena de conf
ianza ha alcanzado de un salto lo esencial de la Iglesia, su corazón, que Teresa no ha separado del Corazón de Jesús". Pablo VI al Obispo de Lisieux en el centenario del nacimiento de Santa Teresita.


1975. 8 de Junio. Alocución Ángelus. Pablo VI: "El Corazón de Cristo late hoy y hace latir al unísono millares de otros corazones. La Iglesia advierte la pulsación de estos corazones que ciertamente es preludio de una aceleración de la caridad en nuestro mundo moderno".


1978.  16 de Octubre. Karol Woytylyla, hijo de Polonia, primera nación que honró públicamente al Sagrado Corazón, es elegido Papa el día de Santa Margarita María.


1979. 4 de Marzo. Encíclica "Redemptor hominis" centrada en el Corazón de Cristo.


1980.  Encíclica "Dives in Misericordia": "La manera especial como la Iglesia profesa y venera la Misericordia Divina, es acercándose al Corazón de Cristo".


1981.  22 de Noviembre: "Desde el comienzo de mi pontificado he considerado el mensaje de la misericordia divina como mi cometido especial. La Providencia me lo ha asignado".


1982.  13 de Mayo. En el aniversario de su atentado Juan Pablo II peregrina a Fátima: "Confiar el mundo al Corazón Inmaculado de la Madre significa confiarlo al Corazón traspasado del Salvador, haciéndolo volver a la fuente misma de la Redención".


1984.25 de Marzo. Fiesta de la Encarnación del Año Santo de la Redención. Juan Pablo II consagra nuevamente al mundo al Corazón Inmaculado de María.


1985.  Junio. Juan Pablo II inicia en la fiesta del Sagrado Corazón el comentario semanal de las letanías del corazón de Jesús.


1986. 5 de Octubre: Juan Pablo II en Paray-Le-Monial: "Sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, podrá levantarse la tan deseada civilización del amor, el Reino del Corazón de Cristo".


"La verdad sobre el Sagrado Corazón de Jesús nos ha sido confirmada de un modo especial aquí, en Paray-Le-Monial, en el siglo XVII en el umbral de los tiempos modernos".


"LA  COMPRENSIÓN 
ÍNTIMA  DE LA DEVOCIÓN GENUINA  AL CORAZÓN DE JESÚS"


 

t P. Orlandis

Hemos podido comprobar cómo durante las nueve décadas que llevamos de siglo la Devoción del Corazón de Jesús se ha ido extendiendo y arraigando en la Iglesia de Dios por la autorizada voz y doctrina del magisterio de todos los Papas. Mas creemos importante destacar cómo el salto cualitativo de profundización en el sentido genuino de esta Devoción, es también muy reciente. Nuestro maestro el Padre Orlandis lo centraba en el mensaje de Santa Teresita del Niño Jesús. Así escribía en 1934 cómo unos diez años antes (Canonización de la Santa) había vislumbrado el principio de lo que habría de ser aquella:

"... legión de almas pequeñas, instrumentos y víctimas del Amor Misericordioso de Dios, objeto de los deseos y de las esperanzas de Santa Teresita del Niño Jesús. Estas almas por la luz que del cielo recibirían, tendrían una comprensión íntima de la devoción genuina al Corazón de Jesús y de los designios que ha tenido Jesús al pedirla. Estas almas arderían en celo de la gloria de Dios y de la salvación de las almas, y conocedoras de la realidad, profundamente desengañadas de sus propias fuerzas y valer, y también de la eficacia de los medios semihumanos y ordinarios, que nuestra pobre razón puede excogitar para hacer frente a las circunstancias y dificultades extraordinarias de nuestros tiempos, pondrían para su apostolado toda su confianza en el medio que el mismo Divino Redentor nos ha dado para vencerlas: la práctica y difusión de una sincera devoción al Sagrado Corazón de Jesús, según las normas y caminos que Jesús se ha dignado señalarnos. (...) A estas almas pobres y débiles de nuestros días, miopes y enfermizas, el bondadoso Corazón de Jesús quiere que llegue también su llamamiento misericordioso, pues invita a su banquete a los ciegos, cojos, etc., y les sana como médico Divino. Como mensajera de sus misericordias inefables con estas almas débiles y pequeñas envía el misericordioso Jesús a Santa Teresita para que reciban aliento, luz y confianza los pobres enfermos de espíritu, tal vez menospreciados y desahuciados de sus maestros y médicos (...)


"Santa Teresita... reparte sus enseñanzas y exhortaciones como envueltas y empapadas en su sonrisa angelical, que es de tal sencillez y agrado, que parece un reflejo viviente y sensible de la ternura del Corazón de Jesús para con los pequeñuelos. Por otra parte, sus enseñanzas van propuestas con tan sencilla llaneza y claridad transparente, que no hay espíritu, por poca cosa que sea que no pueda hallar allí su alimento acomodado, luz que le guíe y no le ciegue. Y así son incontables las almas, antes decaídas y acobardadas, que atraídas y alentadas por el atractivo celestial de la Santa y lo consolador de su doctrina, han cobrado alimentos increíbles para subir por el ascensor de la humilde y suave confianza hasta la más elevada cumbre del amor de sacrificio; desde el humilde y sencillo sentimiento de nada y de su importancia, por el camino de la infancia espiritual sembrado de rosas con espinas, hasta la entrega eficaz, perfecta y absoluta de sí al Amor Misericordioso de Dios (...)


Allí conocerán con nueva luz a María, Madre de Gracia y de Misericordia; allí, de una manera singular al Espíritu de Dios, al Espíritu de Amor, como suele hablar la Santa, en el cual llamamos a Dios, Padre".


LA DEVOCIÓN Y EL REINADO DE SU SAGRADO CORAZÓN SE ESTABLECERÁ POR MEDIO DE PERSONAS POBRES Y DESPRECIADAS Y ENTRE CONTRADICCIONES


Si el siglo XIX pudo ser llamado el siglo del Corazón de Jesús, en realidad el que puede ostentarlo con mayor propiedad es el nuestro. Pues se ha avanzado en el XX más que en todos los anteriores juntos, no sólo en su extensión y promulgación oficial por la Iglesia, sino también en "la comprensión íntima de la devoción genuina al Corazón de Jesús, y de los designios que El ha tenido al pedirla".


Concluimos con unos textos de las Cartas de Santa Margarita que no precisan de comentario:

"Dejémosle a El el cuidado del éxito, sin desear ni querer hacer más de lo que El nos haga conocer en cada ocasión"

"es menester que todo se haga suave y dulcemente aunque con fortaleza y diligencia, según los medios que El nos proporcione; porque [...] El sabrá hacer cada cosa a su tiempo".

"la omnipotencia de Aquel, que en tiempo que El ha prefijado hará se truequen todas las oposiciones y contradicciones en gloria suya y confusión de sus enemigos, y aún se servirá de ellas como de un sólido fundamento, para establecer esta amable devoción"

 

"aunque parezca todo dificilísimo, tanto por los grandes obstáculos que Satanás se propone suscitar, como por todas las demás dificultades. Pero Dios está sobre todo, el cual se complace frecuentemente en servirse de las menores cosas, y aún de las más despreciables, para la ejecución de sus mayores designios"

"Le confesaré que me he quejado algunas veces de que no emplee para esto personas de autoridad y de ciencia, las cuales hubieran hecho adelantar mucho las cosas con su crédito. Pero me parece haberme hecho comprender que de nada le sirve para esto el poder humano, porque la devoción y el reinado de su Sagrado Corazón no se establecerán sino por medio de sujetos pobres y despreciados y entre las contradicciones, a fin de que nada se atribuya al poder humano; y que a pesar de las oposiciones y contradicciones que pueden levantarse, El reinará y se hará conocer y amar aún de aquellos que se opusieren.

 

Y ENTONCES ME DIRIGIRÁN LA MIRADA A MI A QUIEN TRASPASARON

 

Ninguna época como la nuestra, ha estado más necesitada de la venida del reino del Corazón de Jesús.

"Dices: soy rico y opulento, de nada necesito, y ¿no adviertes que eres menesteroso, miserable, pobre, ciego y desvalido?" (Apoc. 3.7.)

"Nos atormentan las maquinaciones de los impíos que, excitados por el enemigo infernal, ahora más que nunca, arden en odio implacable contra Dios y la Iglesia., por lo que no hay porqué admirarse de que se haya enfriado en el corazón de tantos la caridad,... como advirtió nuestro Salvador cuando dijo: "Por el exceso de la maldad se ha enfriado la caridad de muchos" (77-78 "Haurietis Aquas". Pió XII, 1956).


El reino de Satanás ha alcanzado en estos años su extensión mundial; mas el mensaje del Amor misericordioso del Corazón de Jesús se va introduciendo y extendiendo también por doquier, por múltiples y sorprendentes caminos, arraigando en la conciencia y la piedad de la multitudinaria legión de almas pequeñas que constituyen la humanidad del siglo XX. La apostasía de las naciones está casi consumada; pero el terreno para que brote la verdadera devoción al Amor Misericordioso está también preparado. El Reino del Corazón de Jesús será bien recibido. No será otra cosa que la civilización del Amor de que habla Juan Pablo II a los jóvenes y a los pobres, y cuyo advenimiento nos invita a preparar para el inminente comienzo del tercer milenio de la Iglesia en la tierra. Reinado y civilización que llegarán cuando El decida realizar su promesa, cuyos inicios vemos en nuestros días: "Yo os recogeré de entre las gentes y os reuniré de entre las tierras a que habéis sido dispersados, y os daré la tierra de Israel, y entrarán en ella y quitarán de ella todos los ídolos 'y todas las abominaciones. Y les daré otro corazón, y pondré en ellos un espíritu nuevo, quitaré de su cuerpo su corazón de piedra y les daré un corazón de carne, para que sigan mis mandamientos, y observen y practiquen mis leyes, y sean mi pueblo y sea yo su Dios" (Ez. 11, 19-20) Pues no otra cosa es el Reino de Cristo, civilización del amor pues en aquellos días derramaré sobre el linaje de David y los habitantes de Jerusalén un espíritu de amor y benevolencia, y entonces me dirigirán la mirada a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por la muerte de un hijo único. Y habrá una fuente abierta en aquellos días, para lavar el pecado y la impureza de la casa de David" (Zac. 12, 10-11).

 


¿Será aventurado pensar que ese espíritu de amor y esa fuente abierta no sean sino los que brotan del Corazón herido del que traspasaron, y en quien se centrarán las miradas del pueblo de Dios, la humanidad toda, que a imitación del Corazón de Jesús se someterá al Padre, y así su adorable voluntad se hará en la tierra con corazón pronto y fiel, como se hace en el Cielo?