F. DE HOYOS

  Boletín Informativo de la Causa (Segunda etapa) Nº 3

 

  Marzo 2004

  Itinerario de la Causa

 

Cuando el 29 de noviembre de 1735 moría el P. I Bernardo de Hoyos en nuestro antiguo Colegio de San Ignacio, en Valladolid, era el P. Prado Rector del mismo y, en calidad de tal, fue el encargado de comunicar a las  demás comunidades jesuíticas la noticia de su fallecimiento para que le aplicasen los debidos sufragios. I

 

En, su carta necrológica resaltaba "su perfección más que ordinaria, un don especialísimo de oración, por el cual Dios le descubría los más ocultos misterios de la  divinidad y una tierna y particular devoción, durante  estos últimos años, al Sagrado Corazón de Jesús".

Unos meses más tarde, ya en una carta más extensa sobre la persona de Bernardo de Hoyos, escribirá el mismo P. Prado: "Este es el ajustado modelo de gracias y virtudes que en tan breve tiempo nos formó en este ven- I tu raso joven la gracia divina..., y concluirá la misma  diciendo: ... yo quedo venerando los incomprensibles juicios de Dios que ha querido llevarse para sí, en la  flor de sus años, a un joven de quien, con el tiempo, ¡ I nos podíamos prometer un gran ministro de su gloria, 1, un celoso predicador de su evangelio y un perfecto ejemplar de todas las virtudes".

 

Vemos, pues, cómo el P. Bernardo de Hoyos brilló por su fama de santidad a en vida, en su muerte y después de su  muerte. El paso del tiempo no borró su memoria; al contrario, permaneció viva en la Compañía de Jesús, en el  pueblo fiel y se extendió por tierras de Castilla y de España. Por ese motivo el Arzobispo de Valladolid inició su causa de beatificación y canonización, cuyos principales hitos son los siguientes:

 

1895-1899: se inicia el proceso ordinario en la diócesis de Valladolid

 

1902: Se aprueban sus escritos

 

1914: introducción del proceso apostólico que dura hasta 1919.

 

1917: decreto de "non cultu"

 

1961: aprobación en Roma de la investigación histórica de la Causa

 

1995 (junio): La Comisión de Teólogos da su voto positivo sobre las virtudes heroicas

 

1995 (diciembre): La Comisión de Cardenales y Obispos ratifica el dictamen

 

1996 (12 enero): El Santo Padre declara la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios Padre Bernardo de Hoyos, "sacerdote profeso de la Compañía de Jesús".

 

2003: se presenta a la Congregación para la Causa de los Santos la curación de Mercedes Cabezas (de la que hablaba nuestro anterior Boletín) esperando que sea reconocida como milagrosa.

 

Este es el momento en que nos encontramos. De nuevo os pedimos a todos los devotos del P. Hoyos para que incrementéis vuestras oraciones ante el Señor, pidiéndole se digne glorificar a su Siervo.

 

Una curación instantánea....

 

A las declaraciones hechas por la joven Mercedes Cabezas y su médico el Dr. Don Felipe Cacho, añadimos en este número la declaración del entonces párroco del pueblo, Don Adolfo Bueno, completando de este modo el triple testimonio.

 

Así escribe el Párroco: "Varias veces hablé con el médico de cabecera sobre la enfermedad de Mercedes y siempre me contestaba: "Don Adolfo, esto no tiene remedio;

la gravedad va aumentando hasta que, consumidas totalmente sus energías, sobrevenga el desenlace que no tardará mucho tiempo".

 

A las ocho de la mañana del 22 de abril me llamaron a toda prisa porque Mercedes se moría. Allí se encontraba ya el médico, que me dijo: "Mercedes se muere; está ya en la última agonía. Mejor será que le ponga una inyección no sea que no le dé a usted tiempo para administrarle la Santa Unción".

 

Su rostro se hallaba ya pálido y cadavérico; sus manos, frías y entorpecidas; sus ojos vidriados y lacrimosos; su mirada lánguida y apagada; apenas se le apreciaba el pulso y ni besaba el crucifijo que le acercaba. En suma, Mercedes era ya casi un cadáver.

 

Como yo había hecho por ella cuanto podía, me retiré a la parroquia para celebrar la santa misa y orar por intercesión del P. Hoyos al cual, tanto ella como sus familiares, se habían encomendado con frecuencia durante la enfermedad.

 

Durante la misa sentí una extraña alegría interior difícil de explicar. Y es que en aquellos momentos precisamente se estaba realizando en Mercedes, por intercesión del P. Hoyos, el gran milagro de su total curación...

 

Con objeto de dar gracias a Dios, me suplicó Mercedes que le trajera la comunión. Las Hijas de María de San Cristóbal de la Cuesta de las que era Mercedes su presidente, todas a porfía prepararon la casa de Mercedes como si fuera un templo. Las niñas recogieron flores del campo y de los jardines y adornaron con ellas la cama, la casa y el trayecto por donde el Señor había de ser llevado desde la iglesia hasta el lecho de Mercedes. Ni Mercedes, ni su familia, ni cuantos estábamos a su alrededor, ni yo mismo nos acordamos de comer este día: todos estábamos en ayunas y eran las dos de la tarde".

 

   Novena al Corazón de Jesús por intercesión del P. Hoyos 

  

Señor mío Jesucristo; para derramar más copiosamente los I frutos de la Redención nos has revelado tu Corazón, tesoro infinito de misericordia y de gracia, y has prometido dones inefables para quienes lo acogen y veneran.

 

Por el celo con que tu siervo Bernardo de Hoyos trabajó para extender el culto a tu Corazón y por sus méritos y virtudes, concédeme la gracia que humildemente te pido (pídase con confianza la gracia que se desea alcanzar).

Corazón Divino de Jesús: cuando el P. Hoyos se quejaba de que no eras conocido en España. Tú le prometiste que también en ella serías venerado no menos que en otras partes. Hazte conocer y amar por nuestras gentes y nuestros pueblos cada vez más. Establece en ellos la tan deseada civilización del amor: el reinado de tu Sagrado Corazón. Amén.

 

Dulce Corazón de María: sé nuestra salvación.

X

 

 Para comunicar favores recibidos o envío de donativos:

Causa del P. Hoyos  C/ Ignacio Martínez Azcoitia, 17, Apdo 185 - (34001) - Palencia.

 

 Para  envío de transferencias bancarias:

"para causa P. Hoyos" C/C 0049-5240-69-2710233384

 

 E-mail : causapadrehoyos@jesuitas.es