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Conversación
con mamá
Anoche mamá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas
cosas de la vida..., entre otras... estábamos
hablando del tema de vivir/morir.
Le dije:
“Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de
máquinas y líquidos de una botella. Si
me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen
vivo. PREFIERO MORIR”.
¡¡Entonces, mi
madre se levantó con cara de admiración ...Y me desenchufó el televisor,
el DVD, Internet, el PC , el mp3/4, la PlayS , la Nintendo DS, el
teléfono fijo, me quitó el móvil, el ipod y me tiró todas las
cervezas!!!
¡¡¡¡CASI ME MUERO!!!!
El origen de la raza humana
Una niña pequeña le pregunta a su madre:
-
Mamá, ¿cómo apareció la raza humana?
La mamá le responde:
- Dios creó a Adán y Eva y
tuvieron hijos. Así es como apareció la
raza humana.
Dos días más tarde la niña pregunta lo
mismo a su padre.
El padre le responde:
- Hace mucho tiempo ya existían los
monos. Con el paso de los años se
desarrollaron y se convirtieron en
hombres. Así es cómo apareció la raza
humana.
Confundida, la pequeña se vuelve hacia
su madre y le pregunta:
-
Mamá, ¿cómo puede ser que tú me digas
que la raza humana fue creada por Dios y
papá me dice que venimos del mono?
-
Cariño, responde la madre, yo te he
hablado del origen de mi familia y papá
de la suya.
Ladrones
- ¡Chico! ¿Qué té pasa que vas tan magullado? pregunta un ladrón a su
colega.
- Pues mira, que anoche entré en una casa a oscuras y la mujer la
emprendió conmigo a golpes, patadas, arañazos, hasta que encendió la
luz.
- ¿Hasta que encendió la luz?
- Sí. Entonces me dijo: ¡huy!, perdone, lo había confundido con mi
marido.
¿Cuál es el apóstol que no
oraba?
- Pedro, porque en la puerta del templo llamada la hermosa, le dijo al
cojo, “No tengo plata, ni oro.”
Clavando
unas tablas
Está el
monaguillo observando disimuladamente al párroco que clava unas
tablas.
- ¿Qué haces, no ves que está haciendo lo mismo que cualquier obrero?
- Sí, pero quiero oír lo que suelta cuando se pille el dedo con el
martillo.
El don de criticar
Después de predicar acerca
de los dones espirituales, un feligrés vino y le preguntó al párroco,
“¿Qué hago? Yo sólo tengo un don y es el de criticar, que hago con él?”
El párroco, después de pensarlo, le dijo:
“¿Recuerdas que el hombre que tenía sólo un talento se fue y lo
enterró?” “Sí,” contestó él .
“Yo te recomendaría que hagas lo mismo con tu don.”
Los billetes de euro
Un día se mueren todos los billetes de euro y se van al cielo. San Pedro
los recibe y piden permiso para entrar, pero les dice que ninguno de
ellos puede hacerlo.
No fastidies, pero ¡¡cómo no!! dice el de $500.00 yo soy poderoso y
tengo las puertas abiertas, en todas partes me quieren; igual yo, dice
el de $200.00 todos me quieren tener ¿por qué no podemos entrar?
No insistan dice San Pedro, no pueden entrar al cielo, mmmm.... tal vez
el de $10 pueda hacerlo.....
En eso se oye un raro ruido, son todas las moneditas de 0.10, 0.20 y
0.50 céntimos que también habían muerto: pasen, pasen les
dice San Pedro, las puertas del cielo están abiertas para ustedes.
Los billetes se ponen muy enojados y reclaman, ¿por qué razón ellas que
valen menos sí y nosotros no?
San Pedro les responde: PORQUE ELLAS SI VAN A MISA LOS DOMINGOS

El clérigo casi
perfecto
Aquel clérigo se vanagloriaba de no tener ningún vicio ni defecto, no
fumaba, no bebía, no robaba, no iba tras las mujeres...
- En realidad sólo tengo un defecto. Sólo uno.
- ¿Ah, sí, cuál?
- Que soy un mentiroso incorregible.
Un defecto
peligroso
Aquellos clérigos comentaban sus defectos respectivos.
- Yo, dijo el primero, estoy apegadísimo al dinero. No hago mas que
pensar en él.
- Pues mi defecto es la bebida, no puedo dejar el alcohol.
- ¿Y tú?, cuál es tu defecto, le preguntaron al tercero.
- Es que yo....
- Venga, hombre, sé sincero, estás entre amigos...
- Pues es que yo, soy un chismoso incorregible.


En clase de religión, el
cura pregunta a Jaimito: ¿Qué es un egoísta?.
Jaimito, responde: ¡Un egoísta es aquel que no piensa nunca en mí!.


Un italiano, que vivía en las afueras de
Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse..
Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesionario, el hombre
dijo:
- Padre... durante la Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita
golpeó a mi puerta y me pidió que la escondiera del enemigo. Así que
yo la escondí en mi altillo.
- ¡Esa fue una cosa maravillosa, hijo -contestó el sacerdote- no
tienes la necesidad de confesar eso.
- No Padre, es que ella empezó a agradecérmelo con 'favores
especiales'.
- Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas
pueden ser tentadas a actuar así. Pero si lo sientes verdaderamente,
estás perdonado de hecho.
- Gracias, Padre. Ésa es una gran carga que le saca a mi alma. Pero
tengo una duda más..
- ¿Y cuál es, hijo?
- ¿Cree Ud. que debería decirle que la guerra ha terminado?
Dos camioneros atraviesan una zona con
mucha niebla. Uno de ellos dice:
- Oye, ¿sabes si hay pingüinos en esta zona?.
- Yo diría que no.
- Entonces hemos atropellado a una monja.
Un sacerdote de un pueblecito pequeño de la
sierra sale de una iglesia con el brazo vendado. Un
policía, que está en la plaza con un colega, se acerca al cura y le
pregunta qué le ha pasado.
- Pues mire, dice el cura, que resbalé en mi casa y choqué con el
brazo en el bidé.
Cuando el cura se fue de la plaza, el compañero del policía le
pregunta:
- Disculpa mi ignorancia, ¿qué es el bidé?.
- ¿A mí me lo preguntas?. Compañero, hace más de veinte años que no
piso una iglesia.
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