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"La Iglesia es el
lugar en el que todas las verdades se dan cita"
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936)
"Quien
quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere;
quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide;
quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace"
San Felipe Neri

Decía Madre Teresa cuando
un periodista le preguntó qué quedaría de su obra en medio de este
océano del mundo lleno de maldad. Ella respondió: «Yo no quiero ser más
que una pequeña gota de amor en este mar. ¿Por qué no es usted también
una gota? ¿Por qué no le dice a su esposa que también lo sea? Ya
seríamos tres…»

Así
lo ve Eduardo Herfelder,
(La Razón 1-III-2006)
presidente del Instituto de Política Familiar (IPF): «El que de cada 6
embarazos que se producen, uno de ellos termine en aborto, de manera que
cada 6 minutos se produce un aborto y cada día 230 niños dejan de nacer,
ha hecho que el aborto sea la principal causa de defunción en España».

Juan
Ramón López Caro,
(La Razón 1-III-2006)
- ¿Hay algo que agradezca a Dios de una manera especial?
- A Él hay que agradecérselo todo, tengamos lo que tengamos, sea mejor o
peor. Todo, siempre y en cada momento: cualquier hecho, cualquier
acontecimiento de nuestra vida, sea difícil, o sea, como me ha sucedido
ahora en mi caso, bueno. Siempre hay un motivo. A veces no bastan los
motivos ni las razones humanas, y entonces serán razones divinas que no
entendamos. Especialmente en ese caso hay que pedirle su gracia para
poderlas entender, poderlas asimilar. Sé que desde que vine a este
mundo, Él me ha acompañado, y que de manera particular en momentos muy
complicados, muy difíciles, he tenido siempre su protección, su guía, su
luz, y eso es lo que verdaderamente me hace estar tranquilo. Porque sé
que, aunque me equivoque, más tarde o más temprano me dará su luz para
poder cambiar esa vía por la que iba mal.

El
secreto de Oscar Wilde (La Razón 1-III-2006)
Wilde, desde los primeros años de su vida, percibió que en el
catolicismo había una belleza que no podía equipararse con ninguna otra
del mundo. Sin embargo, luchó por resistirse al atractivo de la que
llamaba la «Gran Ramera». Durante años le pudo su «dandismo», su hablar
afectado y su deseo de éxito entre la alta sociedad londinense. Mientras
su corazón se carcomía, el mundo aplaudía sus aforismos y se
escandalizaba por sus atuendos extravagantes. El cinismo superficial del
autor estuvo a punto de destruir su profunda conciencia interior.
Acostumbrado a vivir con la máscara puesta, Wilde sólo llegó a conocer
la verdad de su vida cuando unos desgraciados incidentes lo llevaron a
la cárcel. Con la sospecha de pervertir a menores y de práctica
homosexual, fue condenado a dos años de trabajos forzados. Y fue allí se
reencontró con Jesucristo.
En los últimos años de su
vida llegó a decir: «¿Quiere saber mi secreto? Se lo diré… he encontrado
mi alma. Estaba feliz en prisión porque encontré mi alma». En la cárcel,
Oscar Wilde leía los Evangelios en griego. Y señaló al respecto: «Es una
manera deliciosa de comenzar la jornada (…) Las infinitas repeticiones a
todas horas han marchitado para nosotros la frescura y el encanto
poético de los Evangelios». La lectura de los Evangelios y la
experiencia del sufrimiento desmoronaron su falsa fachada. En obras como
«De Profundis», una carta amarga dirigida a Alfred Douglas (el amante
que arruinó su vida), o «La Balada de Reading», el niño prodigio del
decadentismo inglés encuentra un camino de redención y comprende que la
verdad del arte está en Cristo.

La
fe de Narciso Yepes La Razón 1.03.06/ J. Mª
Alimbau
Narciso Yepes ha pasado a la historia de la música como compositor y
virtuoso de la guitarra de diez cuerdas. Hombre de fe católica, se le
definió como «un hombre sabio, un gran músico, un hombre bueno, un
hombre espiritual, un hombre creyente». Yepes decía:
- «Yo fui bautizado. Durante los primeros 25 años no practiqué. No me
preocupaba lo más mínimo que hubiese una vida espiritual, un más allá...
Dios no contaba para nada en mi vida. Mi conversión fue brusca,
inesperada. Todo cambió para mejor un día en el que me encontraba en
París. Estaba apoyado sobre un puente del Sena, mirando cómo corría el
agua. De pronto, escuché la voz de Dios en mi interior y Él entró para
siempre. Yo tenía “la puerta abierta”…»
- «Siempre he sabido que soy un ser limitado; que puedo enfermar; que
mi cuerpo morirá... pero me siento un hijo de Dios... Desde entonces
cuento con Él, tanto en las cosas alegres como en las más dolorosas; en
el trabajo, en la vida familiar, en una pena muy honda, como aquella
ocasión en que me llamó la Guardia Civil, a media noche, para decirme
que “su hijo… ha muerto”...»
- «Experimento en mi interior... una cita de eternidad que voy
tejiendo en la compañía amorosa y providente de Dios: el tapiz de mi
existencia, confeccionado con hilos de todos los colores, sin ver nada,
pero que al final de la vida, al dar la vuelta al tapiz, contemplaremos
la gran obra arte que habremos realizado Dios y yo...»
- «Cuando uno vive con fe… entiende mejor el misterio del dolor
humano. El dolor acerca a la intimidad de Dios».

C. S. Lewis
(Zenith, 01.03.06)
«Nosotros queremos ser amados por nuestra inteligencia, belleza,
generosidad, honradez, eficacia. Al advertir, en cambio, que alguien nos
está ofreciendo amor supremo –la caridad- esto nos produce un impacto
terrible... En un caso similar recibir es más duro y tal vez más
meritorio que dar... Todos los que tienen buenos padres, esposas,
maridos o hijos pueden estar seguros de que a veces –y quizá siempre,
respecto a algún rasgo o hábito en concreto— están recibiendo caridad,
que no son amados porque son amables, sino porque el Amor en sí mismo
está en quienes los aman». (“Los cuatro amores”)

--¿Cuál es su postura
respecto a las políticas de contracepción y aborto que algunas
instituciones internacionales han promovido y practicado en las últimas
décadas en los países en vías de desarrollo?
( De la entrevista con la Doctora Colette Kitoga Habanawema, médico,
Premio UNICEF, Zenit, 9.03.06 )
--Dra. Kitoga: Tanto por mi posición como médico, como por mi cultura
originaria africana y por mi cultura cristiana, soy contraria a las
políticas de contracepción y de aborto. Crecí en una sociedad africana
donde aborto y contracepción no tienen lugar. Sé que algunos nos
consideran «primitivos porque hacemos hijos como conejos», como dicen,
pero nosotros respetamos y amamos la vida. Crecí en una familia
cristiana, estudié en una Universidad Católica, yo misma tengo mis
convicciones y por esto estoy contra el aborto. La contracepción y el
aborto no tienen lugar en mi vida ni en mi trabajo.

En la columna editorial del
diario Avvenire, del jueves 16 de febrero, titulada Para no ir contra
nosotros mismos y firmada por Gianfranco Marcelli, con motivo de
la sentencia contraria del Alto Tribunal italiano sobre la demanda de
unos padres de retirar el crucifijo de las aulas de sus hijos, leemos:
«El Consejo de Estado ha
rechazado la petición de retirar el crucifijo de las aulas. No se
puede pedir a un Estado, no se puede exigir a una comunidad civil,
pulverizar sus fundamentos mismos. Hace poco más de dos años, Azeglio
Ciampi decía que el Crucifijo no es sólo el signo distintivo de
un determinado credo religioso; es, sobre todo, el emblema de valores
que constituyen la base de nuestra identidad italiana. Los valores
de nuestra civilización (tolerancia, respeto mutuo, personalismo,
libertad de conciencia, solidaridad, no discriminación) tienen su
origen, precisamente, en aquella religión de la que el crucifijo es
signo innegable. ¿Cómo puede ser que la exposición del símbolo por
excelencia del cristianismo sea una ofensa para aquellos principios a
los que ha dado impulso?» (De Alfa y Omega, nº 489, marzo 2006)

"La Revolución francesa
no fue sólo una guerra entre aristocracia y burguesía naciente, sino
también una guerra contra el cristianismo. Una guerra para apoyar las
divinidades e ídolos de una nueva religión, llamada «de las luces»,
siempre con la intención de expulsar a Cristo y su mensaje
revolucionario y redentor. Rousseau, Condorcet, Robespierre, negaron a
Dios y expulsaron a Cristo, presentándonos primero un dios de los
deístas, indeterminado, sin nombre, sin una historia sagrada, luego nos
presentaron el dios de los masones, el Gran Arquitecto del Universo, con
muchas divinidades. El cuerpo soberano, identificado con la República,
la «Voluntad general» de Rousseau, por último, la «diosa razón» de los
jacobinos, a quien incluso se le tributa culto público. Todos estos
dioses tienen un solo adversario: la Iglesia de Cristo". (ROMA, Rosa
Alberoni profesora de Sociología General en la Universidad Libre de
Lenguas y Comunicación (IULM) de Milán,: «La expulsión de Cristo» («La
cacciata di Cristo», editorial Rizzoli, en Zenit, 14.03.06).

Cuando los cónyuges se saben
escogidos por Dios para el mutuo perfeccionamiento y santificación,
el matrimonio se convierte en una vocación en la que debe estar presente
Dios en todas las circunstancias del amor. De esta manera, el sueño de
eterna felicidad de los novios se convierte en realidad, no sólo en
ellos, sino a través de ellos; ahora se aman no como ellos soñaron, sino
como Dios lo soñó.
Porque la eternidad está en el alma y todo el materialismo del mundo
-que ahora tan insistentemente desfigura todo el ámbito del amor- no
podrá desarraigarla. La tragedia de las psicologías materialistas de
nuestros días es pretender que una función del cuerpo satisfaga las
aspiraciones infinitas del alma. Es como querer poner todas las palabras
de un libro en la tapa.
La necesidad de Dios nunca desaparece. Los que niegan la existencia del
agua siguen sedientos, y los que niegan a Dios lo siguen deseando en su
ansia de esa belleza, amor y paz que sólo Él es. En el amor cristiano
verdadero, el marido y la mujer se unen a Dios a través de su propio
amor. Sin Dios, lo infinito se busca en lo finito del compañero, lo cual
es tanto como querer apoyar un precioso capitel de amor sobre un frágil
tallo. ( La Razón
/ Card. Ricardo Mª Carles 15.03.06)

«El Jesús individualista es un
Jesús de fantasía. No podemos encontrar a Jesús sin la realidad que Él
creó y en la que se comunica», la Iglesia.
«Entre el Hijo de Dios, hecho carne y su Iglesia, se da una continuidad
profunda, inseparable y misteriosa, en virtud de la cual Cristo se hace
presente hoy en su pueblo», indicó.
Por este motivo, reconoció, Jesús «siempre es nuestro contemporáneo,
contemporáneo en la Iglesia, construida sobre el fundamento de los
apóstoles, está vivo en la sucesión de los apóstoles». (Benedicto XVI,
Zenit, 15.03.06)

...Muchos
piensan que el diálogo sea un sustituto de la misión. Y no es así.
Jesucristo no dijo «Id y dialogad», sino «Id y anunciad el Evangelio a
toda criatura». Ese mandato sigue urgiendo a todos los cristianos. El
diálogo es sólo el medio con el que se anuncia el Evangelio, un medio
más adaptado a nuestro tiempo, que privilegia el respeto a la persona y
a las convicciones personales.
Cuando se habla de diálogo con los creyentes de otras religiones,
hablamos de una actitud interior que me lleva a tomar seriamente la
persona con la que hablo y su situación, y a respetar el ritmo de la
verdad, que no se impone sino por sí misma y no admite presiones
externas. Pero eso no puede significar un cambalache de doctrinas, o
bien, un falso respeto que se acaba traduciendo necesariamente en
indiferencia respecto a la verdad, y por tanto, en relativismo.
(Cardenal Pouppard 15.03.06 - Zenit)

Beata Elías de San Clemente.
Primera beata de la historia en Bari.
Se dijo de ella en la homilía de su beatificación:
«Comprendí que para
llevar almas a Dios no era necesario hacer grandes obras, más bien era
precisamente la inmolación completa de todo mi ser lo que me pedía el
buen Jesús. No es posible cambiar el mundo sin el Amor ofrecido en la
cruz»».
En el Carmelo siguió el “caminito” de Santa Teresa del Niño Jesús en lo
escondido, “crucificada” con Cristo, en la total inmolación de sí para
la salvación de las almas».

MENSAJE DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA
Mensaje de la Madre Teresa 1989.
En la presentación del Libro "Amando a Jesús con el
Corazón de María"
Todos los días hago una hora santa en la presencia de
Jesús en el Santísimo Sacramento y todas mis hermanas Misioneras de la
Caridad la hacen también, ya que hemos descubierto que gracias a esta
práctica piadosa, nuestro amor a Jesús se hace más íntimo, el amor entre
nosotras más comprensivo y nuestro amor a los pobres más compasivo.
Nuestra hora Santa es nuestra oración diaria familiar en la que rezamos
el Rosario ante el Santísimo Sacramento durante la primera media hora y
el resto del tiempo oramos en silencio. Como resultado de la adoración
se ha duplicado el número de nuestras vocaciones. En 1963 hacíamos una
hora semanal todas ¡untas, pero no fue sino hasta 1973, cuando
comenzamos a hacer una hora santo diaria, que nuestra comunidad comenzó
a crecer y a florecer.
…. El tiempo que pasamos con Jesús en el Santísimo
Sacramento es el mejor tiempo que vivimos en este mundo.
Cada momento con Jesús en el Santísimo Sacramento
profundiza tu unión con Él, hace tu alma más bella y gloriosa paro el
cielo, y ayuda o traer paz perdurable a la tierra. Cuando miras el
crucifijo comprendes cuánto te amó Jesús. Cuando miras la Sagrada Hostia
comprendes cuánto te ama Jesús ahora. Le ruego a la Santísima Virgen que
toque el corazón de los sacerdotes de todas las parroquias para que
tengan adoración perpetua en sus parroquias y que esta devoción se
propague por el mundo entero. Que Dios les bendiga. Madre Teresa
(Extracto del Boletín de la Adoración Eucarística Perpetua de Toledo, nº
4 - Enero-Febrero 2006)

Las Cruzadas fueron un acto
de defensa; no de ataque
Las Cruzadas no fueron un «ejemplo de imperialismo» sino un intento
de los occidentales de defender los Santos Lugares y Jerusalén, afirma
Jonathan Riley-Smith, profesor de la Universidad de Cambridge.
El profesor Riley-Smith explicó que la interpretación que ha
desprestigiado y despreciado las Cruzadas es fruto de las obras de sir
Walter Scott (1771-1832) y de Joseph Francois Michaud (1767-1839).
No debe escandalizar «ni que el Papado reconociera a las órdenes
militares ni que al menos cinco concilios se pronunciaran en favor de
las Cruzadas y que dos, el IV Concilio de Letrán (1215) y el Concilio de
Lyón (1274), publicaran las constituciones “Ad Liberandam” y “Pro Zelo
Fidei”, dos documentos que definieron el movimiento cruzado».
«Es difícil ahora imaginar --precisó Riley-Smith-- la intensidad del
amor que se sentía entonces por los Santos Lugares y Jerusalén: la
preocupación suscitada por la herejía y los asaltos físicos contra la
Iglesia; el miedo de los occidentales a los invasores musulmanes,
capaces de llegar al centro de Francia en el siglo VIII, y a Viena en
los siglos XVI y XVII».

La famosa actriz
australiana Nicole Kidman se encuentra
emocionada con su próxima boda, en especial por lograr
regresar a su religión católica, que tuvo que abandonar
para seguir la cientología mientras estuvo al lado de
Tom Cruise.
Nicole acudía
a las reuniones de cientología con Tom, pero eso afectó
su matrimonio. En los últimos dos años ha redescubierto
su fe católica y va a misa y toma clases de biblia.

'Teocons' El
Partido del Papa,
que acaba de presentarse en un viaje en tren desde Roma
a Bolonia, ha irrumpido en la campaña electoral
italiana. Lo encabeza un filósofo de la ciencia, el
presidente del Senado Marcello Pera, que ha pasado de
explicar las ideas de Popper a defender las del Papa.
Reivindica las raíces cristianas de Europa, se opone al
laicismo, ataca el matrimonio homosexual y ensalza los
valores cristianos tradicionales frente al relativismo y
sobre todo al islamismo.

Rusia recuerda al Papa que abrió el muro de Berlín
- Juan Pablo II, a quien
los servicios secretos comunistas habían espiado en
Polonia siendo sacerdote, profesor y obispo, sobrevivió
largos años al Imperio Soviético. En los años 60, pocos
podían imaginar que la catedral católica de Moscú sería
escenario de una misa con carácter ecuménico, en la que
acudieron representantes de diferentes confesiones y
religiones, sacerdotes católicos de rito oriental y
diplomáticos de diversos países. Juan Pablo II, que
visitó más de cien países pero nunca pudo entrar en
Rusia, dejó sin embargo una huella en la tierra que
durante 70 años gobernaran los soviets.

«La Ilustración procuró
entender y definir las normas morales fundamentales
desde la afirmación de que tales normas serían válidas «etsi
Deus non daretu» aun en el caso de que Dios no
existiera... Llevar al extremo nuestro intento de
comprender al hombre prescindiendo totalmente de Dios
nos conduce cada vez más al borde del abismo, o sea, a
prescindir completamente del hombre. Por tanto,
tendremos que dar la vuelta al axioma de los ilustrados
y afirmar que aun el que no logra encontrar el camino de
la libre aceptación de Dios debería tratar de vivir y
organizar su vida «veluti si Deus daretur», como si Dios
existiera. Que ése es el consejo que da Pascal a su
amigo agnóstico: empieza con la locura de la fe, y
terminarás en el conocimiento». (Joseph Ratzinger).

«Incluso en el "valle oscuro"
del que habla el salmista (Sal 23, 4), mientras el
tentador nos mueve a desesperarnos o a confiar de manera
ilusoria en nuestras propias fuerzas, Dios nos guarda y
nos sostiene.» Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma
2006.

Una historia real
Hace algún tiempo me comentaron que una madre fue al
ginecólogo, y le expuso que tenía cuatro hijos y que se
había vuelto a quedar embarazada. Este niño, según ella,
«venía en un momento económicamente malo», y después de
haberlo pensado mucho, había tomado la decisión de
abortar. Por suerte, no topó con ninguna clínica
abortiva.
El médico la escuchó muy
atento y, cuando acabó, le preguntó: «¿Qué edad tiene el
mayor?» Ella contestó que nueve años. El médico,
rápidamente, le respondió: «Si el problema es económico,
creo que te costará más éste mayor que el que venga: la
comida, la ropa, los gastos escolares, etc… que tienes
con él, de momento con el que va a nacer no los vas a
tener. Creo que es más oportuno que mates al mayor,
dejes nacer al que viene, y el problema se resuelve más
favorablemente ». La madre reaccionó rápidamente: «¡No,
doctor! ¡Cómo voy a matar a mi hijo!» –«Pues tan hijo es
uno como otro».
Esta madre, sumida en la
ignorancia, por la mala información que se da sobre el
ser engendrado, reaccionó y comprendió que,
naturalmente, era un crimen lo que quería cometer.
Parece un cuento, pero es verdad. (Alfa y Omega 493,
6.4.06)

Del Mensaje previo a la bendición «Urbi et orbi»
Pascua
2006
«Que el Señor Resucitado
haga sentir por todas partes su fuerza de vida, de paz y
de libertad. Las palabras con las que el ángel confortó
los corazones atemorizados de las mujeres en la mañana
de Pascua, se dirigen a todos: “¡No tengáis miedo!...No
está aquí. Ha resucitado”. Jesús ha resucitado y nos da
la paz; Él mismo es la paz. Por eso la Iglesia repite
con firmeza: “Cristo ha resucitado – Christós anésti”.
Que la humanidad del tercer milenio no tenga miedo de
abrirle el corazón. Su Evangelio sacia plenamente el
anhelo de paz y de felicidad que habita en todo corazón
humano. Cristo ahora está vivo y camina con nosotros.
¡Inmenso misterio de amor! Christus resurrexit, quia
Deus caritas est! Alleluia!»

"La Santidad no consiste en llevar a cabo cosas
extraordinarias. Consiste en
aceptar con una sonrisa lo que Jesús nos envía. En
aceptar y seguir la voluntad de
Dios. Y no es un lujo de unos pocos, sino un deber de
todos. Mío y Vuestro." Madre Teresa de Calcuta.

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