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Lo decía un obispo hablando a los padres.
Decía dos cosas:
1.- Que en casa haya imágenes que evoquen ambiente religioso, como nos
educaron nuestros padres; hoy, por desgracia, en muchas familias
cristianas no encontramos ni una cruz, ni un cuadro de la Virgen, ni una
Biblia...ni siquiera un ramo de laurel el día de Ramos.
2.- El otro elemento es más valioso: que los hijos vean a sus padres
rezando, hablando con Dios Padre, con Jesús, con María...Esto es
más importante, decía el Obispo, que cincuenta insistencias de las
catequesis o cincuenta oraciones dirigidas en el Colegio.

Tony Blair
–converso cristiano- ha manifestado recientemente que a causa del
laicismo agresivo en Europa, la fe puede terminar convirtiéndose en una
“excentricidad personal” y dejar de ser un aspecto importante de la vida
social. El ex premier británico ha señalado que los católicos deben
estar “orgullosos de su fe” en relación con las sanciones impuestas en
el Reino Unido a algunas personas por haber manifestado públicamente su
fe, lo que ha calificado de “ridículas”. Un claro ejemplo de ese
laicismo en Inglaterra lo encontramos en el caso de la enfermera
Caroline Petrie, que fue despedida por haber entregado una imagen
sagrada a un paciente y haber rezado por él.

¡Yo
odio el pecado! Dichosa nuestra patria si, como madre del derecho,
quisiera perfeccionar sus leyes en este sentido, y sus costumbres a la
luz de la honradez y de los principios cristianos (GdT, 143). (P. Pío)

Los crucifijos fuera
de las escuelas
Podría escribir esta carta desde la tristeza y el temor, pero la
escribo desde la fe y la esperanza. Desde hace tiempo, la vieja Europa
ha perdido el norte y decide que el crucifijo ofende a las personas no
creyentes.
En España (para no quedarnos atrás), se promueve quitar los crucifijos
de los colegios. ¡Qué tristes me parecen los hombres que deciden esto!
¿Es que no se dan cuenta de que ni siquiera cuando los cristianos eran
lanzados a los leones eso hizo decaer la fe?
Toda esta campaña contra el cristianismo no hace sino aumentar las
alertas de los que somos cristianos y queremos transmitir el mensaje de
Jesús a nuestros hijos. La fe no se puede anular, no se puede vencer…;
la fe en Dios es algo que anida en el corazón humano. Ser cristiano no
es una moda, ni una imposición; es una forma de vida.
María Ferrer Calvete Zaragoza (Alfa y Omega, 17.12.2009)

Carta de una judía, al
cardenal Rouco. Hace ya muchos años, después de que usted y yo nos
conociéramos en un acto del Centro Judeo Cristiano, al enterarse de que
mi hija, Déborah Díaz Canali, había sido objeto de una agresión por su
condición de judía, usted tuvo la bondad de defenderla por escrito.
Recuerdo que se leyó su carta en la sinagoga de la calle Balmes, en
Madrid, y todos se la agradecieron. Tanto mi familia como mis amigos,
todos bendijimos al Eterno por la generosidad del prelado cristiano que
la había escrito.
Hoy, cuando se levantan voces sacrílegas para tratar de prohibir la
exposición de crucifijos en las escuelas y colegios o institutos
católicos, yo, una mujer de religión judía, a quien están prohibidas las
imágenes, me insurjo contra una medida arbitraria, dictatorial,
absolutamente inadmisible, que pretende prohibir a los católicos la
exhibición de sus símbolos religiosos en sus propias aulas. Querido
amigo, ya sabe que cuenta con mi afecto. ¡Que el Eterno le bendiga!
Cristina Canali (Alfa y Omega, 17.12.2009)

La vida se mide por el amor a los demás, por la educación que se ha
transmitido a los hijos y, ¡cómo no!, por la cantidad de gente a la que
uno ha ayudado. En palabras de J. Francois Revel: la historia cultural
de la Humanidad es, en realidad, la historia de una enorme resistencia a
la verdad. Soledad Porras Castro. Alfa y Omega, 670 31.12.2009.

....Los partidarios de la esclavitud
sostenían que debía respetarse lo que opinaba la mayoría de los
votantes. Pero Lincoln replicaba diciendo que la mayoría no legitima
cualquier decisión, porque ni el 99% de los votos justifica que se prive
de derechos humanos al 1%. ¡Qué vigente resulta este razonamiento,
cuando se trata de derechos humanos fundamentales (dignidad de la
persona humana, el derecho a la vida, el don de la libertad…)! Lo mismo
que se abolió la esclavitud, en el siglo XX se han ganado, después de
muchos años, las batallas contra los totalitarismos y también se va
ganando la del racismo. Actualmente, una batalla cruenta es la del
aborto... (Alfa y Omega, 672, 14.01.10)

«Yo nunca estoy sola»
Una amiga y yo nos bajábamos de un autobús en la Plaza de Castilla, de
Madrid, cuando nos dimos cuenta de que una señora muy mayor, con dos
muletas, tenía dificultades para bajar. Como es lógico, la ayudamos y le
dije que se apoyara en mi brazo para acompañarla a otra parada, pues
tenía que coger otro autobús que la llevara al Hospital de la Paz: iba a
radiarse, ya que tenía cáncer. Mientras íbamos andando hacia el autobús,
nos dimos cuenta de que tampoco veía bien. Su cara, nunca la olvidaré,
no reflejaba tristeza, sino todo lo contrario; tenía una sonrisa
permanente e irradiaba paz y serenidad. Le preguntamos cómo podía ir
sola. Se paró, sonrió y contestó: «Yo nunca estoy sola. Él siempre está
conmigo», y metiendo una mano en su bolsillo, sacó una vieja estampa del
Sagrado Cora-
zón de Jesús. Han pasado varios meses y todos los días me acuerdo de
ella y me emociono al recordarla. Para mí eso es verdadera fe, sentir a
Jesús a tu lado y dentro de ti. Margarita Boned Santesteban,
Madrid - Alfa y Omega 673










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