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INTENCIONES PARA LA ORACIÓN Del TIBIDABO Año 5º- Mes de marzo de 2006 Un grupo de franceses está visitando la cripta. Al escuchar que este Templo está relacionado con el de Montmartre de París en su misión “expiatoria” (intercesión con oraciones y obras de amor para que el Señor tenga misericordia de los pecados de España), se ponen contentos y se sienten como en casa. Un grupo de 30 jóvenes de la ONG “Vols” hizo una convivencia de dos días entre nosotros, para prepararse a la misión del verano en que irán de voluntarios a los países de América latina. Les informan de la situación y cultura de estos países. Conviven con la alegría juvenil que les caracteriza. Rezan y se van dando cuenta de su labor a realizar. Dos jóvenes, uno con una compañera con un “piercing” en la nariz y labios pintados, están en la Cripta desde hace un buen rato. Se han hecho fotos, han subido a los pies de la imagen y descansan en la antesala del ascensor en donde hay varios carteles informativos. Cuando ven al sacerdote le preguntan sobre la imagen del rostro de Jesús de la Santa Sábana que están contemplando. Les explicamos que probablemente pueda ser el rostro verdadero de Jesús. El mayor de ellos va traduciendo a los otros dos, en árabe. Al oír el nombre de Isa (Jesús en árabe), comprendemos que son musulmanes. Luego nos dicen que tienen más preguntas por hacer, y nos llevan ante la imagen de San Antonio porque quieren saber quién es. Les intriga ver varias Vírgenes, pero lo entienden cuando les decimos que son diferentes representaciones de la misma la madre de Isa. Ante S. José, lo tuvimos difícil para explicarles que el Hijo fue engendrado por el Espíritu Santo, sí que captaron que Jesús no era como los demás. Por la manera de decir las cosas se les veía contentos. Las imágenes y signos que veían fueron de gran ayuda. Tuvieron mucho interés por saber qué pasaría cuando Jesús volviera para juzgar a todo el mundo y los difuntos resucitasen. Al final, el mayor nos dijo que era paquistaní y llevaba siete años trabajando en Barcelona en carga y descarga. La chica era su esposa con la cual hacía pocos meses que se había casado. Una chica de 8 años nos manifiesta su alegría de estudiar religión y de haber descubierto que Dios la quería. “Mi padre no cree pero ya se lo haré ver yo”. Detrás de estas palabras suyas, descubrimos la alegría de sentirse amada por Dios, y el coraje de comunicar lo mejor que tiene a su padre. Todo un modelo de evangelización salido de la sencillez de un alma infantil. Un adorador nos presenta a una señora diciéndonos que es una de las 200 voluntarias que van a atender a los enfermos en el Hospital del Valle de Hebrón. Su labor consiste en visitar a los muchos enfermos que se encuentran solos, sin familiares que les acompañen. Nos dice que hay también cinco sacerdotes que realizan su ministerio pastoral con los enfermos. Un grupo de coreanos acompañados por una guía turística, nos visita. Han venido a Barcelona para participar en el “Congreso de telefonía móvil” y antes de partir quieren ver el Tibidabo. Un joven está encantado mirando la cripta. Nos dice que es la más bonita que conoce. En Canadá, en donde vive él, no hay iglesias como estas. Una familia con su hijo pequeño entra en la iglesia, la mamá le hacen una cruz en la frente con el agua bendita. Nos dicen que el pequeño está muy contento porque ya había visto el Templo en unas fotos. En su colegio de monjas, ellos asisten a la “Escuela de padres”, y en una sesión estudiaron el Tibidabo. Una familia trae un joven, que no llegaría a los 30 años, en una silla de ruedas. Después que han encendido una vela nos acercamos por si quieren conocer la historia del Templo. Cuando les explicamos que en la oración se recibe coraje para enfrentar la vida, la madre nos interrumpe para explicarnos la historia de su hijo, que después de lo que le pasó, en ningún momento se ha sentido deprimido. Todo aconteció en una semana. El joven se encontró mal y cayó en coma. A los dos días se despertó con una lesión cerebral que le afectó a las piernas. El mismo joven añade que el Señor le salvó, porque podía haber quedado peor. Le recordamos que desde la silla de ruedas se podía ser feliz porque la felicidad no viene de las piernas sino del corazón que está en paz con Dios, (como en el caso de una joven que nos visita a menudo, y que después de un accidente quedó como él, y ha aprendido a rezar con gran gozo y paz de su espíritu Un señor, ya de edad, al salir de misa un lunes por la tarde, nos dice que le han detectado un cáncer de próstata y nos pide que recemos por él. Le van a ingresar en la clínica y de momento ya no podrá seguir viniendo con su compañero ciego. Está sereno y confiado porque sabe que Jesús sacramentado no le dejará. Un grupo de jóvenes alemanes estudiantes de español entra en la cripta. Al preguntar al guía si quería que les explicásemos la historia del Templo, nos dice con preocupación, que no estaba seguro que les pudiera interesar. Luego se sincera diciéndonos que en Alemania la mayoría de la gente es atea y con dificultad encuentras a protestantes y a católicos. Él tenía fe y daba gracias a Dios cada mañana por un día más de vida, por la salud y el trabajo. Pero ante la situación que le toca vivir se encuentra desconcertado y no sabe qué hacer porque le sobrepasa.
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