|
INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO Año 6º- Mes de junio de 2007
Iniciamos este mes con el acontecimiento extraordinario del Congreso internacional sobre el Sgdo. Corazón de Jesús “Fons Vitae”. Fueron unas jornadas intensas y vividas por unos 350 congresistas. La Concelebración de clausura con el cardenal Giorgi y varios obispos en nuestro Templo fue un acontecimiento histórico, presidida por el Nuncio del Papa en España.
Son muchos los grupos que se han acercado a nosotros y han pasado este mes por la Residencia. Recordamos a los grupos de “Oración y vida” del P. Larrañaga que tuvieron un encuentro internacional. Un grupo de reflexión contra el “Estrés”. El Esplai de los salesianos de Tarrasa. Grupo de Filipinos. Colegio San Estanislao. La parroquia de Castelledefels. Niños minusválidos. Colegio de S. Miguel Arcángel de Madrid...
Un Dr. psiquiatra que atiende a los presos nos comunica que cada mes reparte las intenciones de oración del Templo entre los presos y cada semana se las van cambiando para rezar por todos. Uno de ellos adicto al tabaco, a veces hace el sacrificio de aguantarse una hora antes de fumarse el pitillo. Nos sentimos conmovidos y rezamos por los presos para que se encuentren con el amor del Señor Jesús que nunca les dejará en sus penas y tribulaciones.
Un joven entra con muletas, despacio y acompañado de una joven, y se sientan. Al cabo de un rato les insinuamos que hablen más bajo. Él nos dice que es un poco sordo al mismo tiempo que nos enseña una pierna con siete grandes clavos metálicos clavados y una cicatriz de dos palmos. Da gracias a Dios porque le han salvado la pierna que ya se la daban por perdida. Lo peor es que perdió a su novia en el accidente que era lo que más quería en este mundo. Intentamos confortarlo con palabras de esperanza y de vida eterna. La conversación se prolonga un buen rato. Cuando esté restablecido nos asegura que volverá al Templo.
Una señora con dos pequeños están paseando por la cripta. Los pequeños, contentos, están observándolo todo. Las velas encendidas les atraen mucho la atención. Al preguntarles si les gusta la iglesia, la señora que debía ser la abuela, nos dice que es la segunda vez que entran y no se saldrían. Nos gusta ver chicos despiertos disfrutando de la hermosura del lugar sagrado que sin duda llega al espíritu.
“Hay que poner corazón para hacer esto” nos dice un padre de familia refiriéndose a la construcción de la Cripta. Él trabaja en la construcción y admira las piedras de las columnas perfectamente ensambladas y sin resquicios. Nos asegura que hoy seríamos incapaces de hacer esto aunque dedicáramos el tiempo que fuera, porque la cuestión está en poner corazón en la obra.
Se celebró la 121 Romería del Ram. Este año una veintena de peregrinos subieron caminando desde Vallvidriera recogiendo flores por el camino. Se tuvo la ofrenda ante la ermita antigua y luego la misa solemne en la Basílica. Un grupo de peruanos nos presentaron sus bailes típicos. Por la tarde se hizo un concierto de gregoriano.
Un joven entra en la capilla de la adoración. Al cabo de un buen rato, cuando pasa por la sacristía, nos dice que es de Portugal y trabaja en Barcelona. No era la primera vez que subía a rezar porque los días de fiesta “tiene tiempo y le gusta”. Antes de marcharse se confiesa y nos dice que volverá porque no quiere empezar el mes dedicado al Sgdo. Corazón de Jesús sin hacerlo bien.
Un grupo de jóvenes novicios jesuitas de Portugal, Italia y España están haciendo unas jornadas de oración y convivencia en Barcelona y nos visitan. Los formadores nos dicen que hablando en castellano nos entienden todos. Siguen con atención y fervor la historia de D. Bosco y del Tibidabo. Luego les acompañamos hasta los pies de la imagen en una tarde serena. Se marchan contentos.
El colegio de los sagrados Corazones celebra como cada año la final del curso de catequesis con chicos, jóvenes, padres y catequistas. Luego van a continuar la fiesta y la convivencia en el parque de atracciones.
Un grupo de 15 muchachos/as de 4º de ESO del Instituto “Príncipe de Girona” de Barcelona suben con su profesora de religión y un acompañante. Vienen a prepararse para que se les imponga el Escapulario del Carmen. Nos quedamos extrañados de la propuesta. Se ve que la profesora tiene mucha entrada en ellos y se dedica con entusiasmo a su labor evangelizadora. Los muchachos/as pasan la mañana de convivencia, escuchan la historia del Templo y la catequesis pertinente. Luego ante la imagen de la Virgen del Carmen se bendicen los escapularios y se les imponen con una bonita oración. También se les reparten unos rosarios, rezando luego todos juntos un misterio ante el altar de Mª Auxiliadora.
Dos jóvenes nos piden entrar sus bicicletas en la iglesia porque están haciendo una romería, y ahora les toca rezar. Primero van ante la imagen de la Virgen y luego a la capilla de la adoración; también suben con el ascensor al punto más alto de Barcelona. Así pasan toda la mañana del sábado. Se marchan contentos. Creemos que han sabido emplear bien el tiempo.
Un doctor que trata con enfermos de drogadicción nos afirma que “Cuando un joven drogadicto encuentra a Dios se cura; los que no lo encuentran no se curan”. Frase que nos hace meditar seriamente en el por qué de tantos sufrimientos morales y físicos.
Una pareja está paseando tranquilamente en la cripta. Al avisar al joven si se podía quitar la gorra, se queda parado, y al ver que queríamos iniciar un diálogo con ellos, empiezan diciendo que el mundo está muy mal, la gente va a lo suyo, no se ayuda a los demás, se estropea la naturaleza... La chica que es musulmana de Marruecos le apoya en todo. El joven nos dice que es médico y su religión es la madre tierra. No viven en sitio fijo y van de un lugar a otro. Alguien habrá bueno, les insinuamos; ciertamente Dios nos ha creado con amor y nos quiere aunque hagamos mal las cosas, y no tenemos derecho a criticar a los demás porque también tienen su parte buena. La chica nos habla de su experiencia familiar, cómo su padre cada día hace comida abundante para poder invitar a los que Dios envía a su casa. Después de media hora en que se desahogaron, reconocen que tienen una visión bastante negativa de la realidad.
“Éste me ha emocionado sólo al mirarle y pensar en mis muchos pecados que tengo, aunque no me he confesado nunca” nos dice un joven al salir de la cripta cuando le ofrecemos unas estampas y ve el gran Cristo crucificado. Aprovechamos para hacerle una pequeña catequesis del amor de Dios y le invitamos a volver otro día.
Presentamos también al Señor a José, un joven drogadicto con fuerte voluntad de salir de la droga. A Alberto, padre de cinco hijos va perdiendo fuerza en las piernas y los médicos no aciertan. A una señora de 40 años madre de familia que le han trasplantado la médula y están luchando para sacarla adelante y nos pide oraciones.
Una adoradora después de pasar varias horas en vela ante el Santísimo Sacramento se despide del Señor lanzándole con sencillez dos besos, de los cuales nadie se extraña.
|