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INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO Año 6º- Mes de julio de 2007
Iniciamos este mes con un recuerdo de la Solemnidad del Sagrado Corazón que nos presidió el Sr. Arzobispo de Tarragona, con satisfacción por su parte, ya que deseaba conocer esta Obra del Tibidabo. Como cada año, nos acompañó durante todo el día un grupo de devotos del santuario de Rocafort. Un momento especial y emotivo es siempre la bendición de la ciudad de Barcelona con la custodia con el Santísimo desde la terraza.
“Cállate que me pongo a llorar”, nos dice un joven que nos visita con su novia. Decía que no creía en Dios a pesar de estar bautizado, confirmado, y haber hecho la comunión. Le explicamos que tener fe no era lo que él pensaba sino sencillamente haber descubierto que Dios le quería, que como un Padre nunca le podría olvidar, que le llevaba en su corazón y aunque él pasara de Dios, Dios nunca podía pasar de él porque le sabría muy mal no tenerlo a su lado en la vida eterna. Se ve que se le despertó algo en su interior.
El grupo de catequesis de confirmación de la parroquia del “Sagrat Cor” de Sabadell vienen con sus catequistas para hacer un día de retiro y prepararse al sacramento. Escuchan las catequesis, visitan el Templo, se interesan por la historia de D. Bosco, celebran la Eucaristía con su párroco, visitan la exposición de la Santa Síndone, comen en el Jardín y regresan contentos a Sabadell.
A un joven que se siente vacío y quiere serenarse y llenarse espiritualmente, le han aconsejado que venga al Tibidabo a hacer unos días de retiro. Escoge un fin de semana y solicita un sacerdote que le oriente. Acaba contento con ganas de profundizar en la Palabra de Dios y de buscar un grupo cristiano.
Unos 200 alumnos de secundaria del Colegio del Pinar visitan el Templo con el TIBITOUR. Se distribuyen en tres grupos, escuchan la historia de San Juan Bosco, rezan un padrenuestro por las intenciones del Templo, suben a los pies de la imagen del Sagrado Corazón por las escaleras de caracol, que un muchacho contó: 264 escalones, y luego van a pasar el día en el parque de atracciones.
Seis jóvenes entran cuando ya se está cerrando la cripta. Uno de ellos pide para confesarse y nos dice que ha traído a tres compañeros de la universidad para que también lo hagan. Uno detrás de otro se van confesando. Todos se marchan contentos. Eran jóvenes del Camino Neocatecumenal que habían conseguido atraer al Señor a sus compañeros de estudios.
Un adorador con su hermana nos comunican que han entrado en una Residencia de ancianos de las “Hermanitas de los pobres” Están contentos porque ya no tienen que preocuparse de tantas cosas. Se consideran bien atendidos y hasta hacen funciones de teatro y excursiones.
La Comunidad de hermanas salesianas de S. Andrés de Barcelona, nos visita como cada año con un buen grupo de antiguas alumnas, para hacer un día de convivencia. Rezan, visitan el Templo, asisten a la Eucaristía, comen en el jardín, y con gozo y alegría reviven la historia de S. Juan Bosco y el Tibidabo.
Una viejecita que apenas puede caminar viene acompañada por un matrimonio. Al darle la bienvenida nos dice que tiene 92 años y hacía 47 que no subía al Tibidabo. Poco a poco se va fijando en las cosas que ve.
Un chico de unos 9 años nos visita con se familia. Va al colegio de los salesianos de Badalona y quiere aprender cosas de D. Bosco. Le explicamos la historia muy resumida y les acompañamos en el ascensor que les lleva a las terrazas de arriba. Al bajar, el chico estaba muy contento e impresionado por lo que había visto.
En estos días de verano son muchos los grupos de turistas que nos visitan con sus guías. Algunos ya los conocemos porque vienen con frecuencia y la meta del Tibidabo la tienen muy en cuenta en sus itinerarios. Sobre todo el de un grupo de italianos al que le completamos la parte más catequética de la historia, con satisfacción de todos, ya que ellos conocen bien a D. Bosco y a lo salesianos.
Dos chicas jóvenes canarias están de vacaciones con un grupo en Tarrragona y han querido desplazarse hasta el Tibidabo para pasar un día en el Templo. Se les ve alegres. La mayor ha sido misionera en Hispanoamérica y ahora está pensando fundar un movimiento para acoger a chicas adolescentes embarazadas. Las animamos diciéndoles que los caminos del Señor son imprevisibles y él da siempre su ayuda cuando nuestros planes coinciden con los suyos. Se pasan mucho tiempo rezando.
Una joven se presenta con un ramo de flores que quiere ofrecer a San José porque le ha hecho un milagro. Lo coloca delante de su imagen y se pone a rezar. Al salir, le preguntamos intrigados si podría decirnos el milagro. Enseguida nos dice que ella no es religiosa ni practica, pero un día entró en la cripta y le cayó simpática la imagen de S. José. Desde entonces suele venir a verle. Su problema era que le iban muy mal sus exámenes del carnet de conducir y un día estando examinándose se acordó de aquella imagen del Santo y aprobó. Esto no lo puede olvidar. Ha estado buscando una estampa de esta imagen y no la ha encontrado en ninguna parte. Luego nos pregunta sobre la lista de espera para poder casarse aquí. Nos hemos alegrado de oírla. Aquí se quedan las flores como signo de un corazón agradecido.
Un grupo de 90 “scouts” de las obras salesianas de toda Colombia, nos visitan en su gira por Europa. Al enterarse de la historia de D. Bosco se alegran. Luego disfrutan del paisaje y de la vista panorámica de Barcelona. Se les ve contentos y responsables. Tenían previsto llegar hasta Turín para visitar los lugares de los orígenes de la Congregación salesiana.
Nos visita un sacerdote madrileño de la diócesis de Getafe acompañado por una señora. Quiere concelebrar con nosotros. Después de la eucaristía nos comunica que éste es su primer año de ministerio sacerdotal, ha tenido mucho trabajo en una parroquia y está contento. Sabemos que la diócesis de Getafe tiene muchos curas jóvenes que salen muy bien preparados del seminario. Como detalle, todas las iglesias están abiertas durante el día con un sacerdote de guardia que acoge a todos los que entran. Un grupo de jóvenes que nos visitó rezaban todos la liturgia de las Horas.
Una religiosa ya mayor viene cada semana a la adoración. Su superiora le dio permiso y está muy contenta. Nos dice que nota que su vida va llenándose de mucha más paz y alegría. Nos avisa que estos días tiene que visitar a sus familiares y estará unas semanas fuera sin poder venir. Sabe que va a hacer una misión con los suyos, incluso en el tren rezará por todos los que se le acerquen y por el fruto de las cosechas que verá… Un joven interrumpe una conversación que tiene el sacerdote, para hacerle una pregunta muy importante, según él: ¿qué significa la palabra INRI que veía sobre el gran crucifijo? Son las iniciales de la palabra (IESÚS) I; de (NAZARENUM) N; de (REX) R; y de (IUDEORUM) I; inscripción que los judíos pusieron sobre la cruz como burla y Pilatos no la quiso quitar. El joven se marcha satisfecho.
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