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INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO
En su carta dominical de inicio de este mes, el Arzobispo de Barcelona nos habla de “La riqueza del rosario”. Nos recuerda que esta oración no es otra cosa que contemplar con María el rostro de Cristo, y nos trae la afirmación de Juan Pablo II, “una plegaria tan fácil y, al mismo tiempo, tan rica merece en verdad ser recuperada por la comunidad cristiana”. En el centro de la ciudad de Sabadell se hace adoración ante el Santísimo Sacramento durante todo el día, nos informa una señora. Los padres claretianos dejan la iglesia, y el Sr. Obispo ha designado a un sacerdote que la atienda. Ya están consiguiendo llenar las horas de todos los días de la semana. Esta señora.Una chica de 18 años ha estado en el encuentro del Santo Padre con más de 400.000 jóvenes en Loreto (Italia). Al regreso en el autocar, se comunica diciendo a todos que se siente llamada por el Señor a ser monja de clausura y le quiere corresponder con todo su ser dándole la vida. El chico con quien sale “no le llena”. Ella es de Granollers y frecuenta un grupo de jóvenes de la parroquia. Un matrimonio misionero que recibe la revista del Tibidabo y están en el Japón desde hace 18 años con 11 hijos, viene a Sabadell a visitar a los abuelos. Al darse cuenta de que el abuelo necesita ayuda, la madre decide quedarse para cuidarlo porque al leer la Escritura ha visto signos de ello, y el esposo marcha con sus hijos a continuar con su misión, sabiendo que no lo tendrá nada fácil pero confiando en Dios. Los estudiantes universitarios católicos de España nos visitan por la noche. Están en Barcelona haciendo unas jornadas de convivencia y reflexión sobre “Fe y razón”. Han tenido parlamentos y diálogos, conscientes de su misión de visibilizar a Dios en esta sociedad.. Escuchan la historia de D. Bosco, rezan, se comunican, y suben a ver Barcelona de noche. Una pareja joven de Ucrania, con una niña pequeña de dos años, nos visita por la noche. Ya les conocemos de cuando eran solteros, buscaban trabajo y estaban acogidos en una residencia. Ahora vienen a rezar. La pequeña que habla con sus padres en ucraniano, ya conoce historias de la Biblia y de Jesús. No han podido llegar a tiempo a la Eucaristía y nos piden comulgar, porque saben que “Jesús quiere estar con nosotros” . Les complacemos después de haberles leído y comentado un pasaje evangélico. “Apenas llego ante el Santísimo le presento a todos los sacerdotes, en especial a los salesianos por si hay alguno despistado”, nos dice una religiosa ya mayor que viene cada semana para hacer su hora de adoración, y más. Una joven japonesa que ha acabado la teología en el UPS (Universidad Pontificia Salesiana), después de asistir a la Eucaristía, nos dice que viene a Barcelona para hacer el doctorado en filosofía en la Universidad “Ramón Llull”. Quiere dedicarse a esta rama. Nos impresiona su alegría y su empeño ante la vida como católica. En estos meses de verano son muchas las parejas que se casan en el Templo. Constatamos que un número muy elevado ya viven juntos y deciden casarse por la Iglesia antes de tener a los hijos, tomándose muy en serio la celebración religiosa. Muchos de ellos se confiesan, y algunos se van a dormir a su casa el último día para luego al día siguiente empezar el matrimonio de “una manera diferente”. El padre de una familias con dos hijos, al ver al sacerdote, le dice que es catequista de su parroquia en el Perú y los hijos “servidores del altar”. Luego nos enseñan unas fotos. Los dos misioneros polacos que se ven, fueron asesinados hace unos años. Ellos ahora están en Barcelona y los hijos estudian secundaria en el colegio salesiano de Horta. “¿Tenéis pegatinas?”, nos pregunta un joven con aspecto de vagabundo, desarreglado, con cabellos largos, y ojos muy vivos. Le decimos que no, pero sí unas estampas del arte de la iglesia. Como estaba dispuesto a escuchar le hablamos de la capilla de la oración, de los jóvenes que también venía por la noche, de Dios que nos quiere a todos y nos ha creado para estar a su lado en la eternidad. El joven escuchaba sin pestañear. Luego nos explica algo de su vida; trabaja en la construcción, no siempre cobra lo mismo… Al despedirse le damos unas estampas y él saca su monedero y nos da unas monedas. Las cogemos con cariño porque vemos detrás de ellas un corazón sencillo y agradecido. Dos señores suben desde Sabadell por las montañas caminando unos 20 kilómetros. El más joven que no es la primera vez que sube, es profesor del colegio salesiano, le gusta caminar y siempre que puede invita a alguien para que le acompañe. Alguna vez ha subido con los alumnos de su clase. Comen en el jardín, van a los pies del Sagrado Corazón y rezan ante el Santísimo. “Me voy al seminario de Murcia” , nos dice un joven de unos 30 años, que se relaciona con las hermanas de Calcuta y hacía unos meses hizo un retiro de un fin de semana en el Templo. No le cuesta cerrar su empresa y dejarlo todo, porque quiere prepararse y llenarse de gracia de Dios estudiando filosofía, teología y Biblia. Hace unos meses que un joven alto aparece por la capilla de la adoración y pasa largos ratos en oración. Al salir se marcha rápido y no trata con nadie. Un día pudimos conectar con él. Trabaja con su padre, no está contento y quiere saber qué tiene que hacer en la vida. Desde que vino por primera vez al Templo ya no puede dejar de venir. Conoce poco la Escritura y por ello le aconsejamos rezar con los salmos y le regalamos un cassette de San Francisco de Asís. Un grupo de muchachos entran en la cripta acompañados por un señor mayor y se sientan en los bancos; vienen a rezar mientras esperan que abran el parque de atracciones. Les indicamos la capilla de la adoración como el lugar más indicado y aprovechamos para explicarles dónde están. Son del colegio de los Sagrados Corazones. Tratando con los invitados después de una boda, una chica nos dice que ella no cree en Dios, tiene 15 años y está embarazada. Al ver nuestra cara de sorpresa nos lo confirma enseñándonos el joven que dice es el padre… Luego añade que si algún día se casan vendrán a hacer la ceremonia en el Tibidabo. “He dejado mis pies a Jesús”, nos narra una adoradora nocturna del turno del primer lunes de mes que conoce a un señor de más de 70 años de su pueblo de Puigverd. Cuando estaba en la “Mili” un día el Sr. José Miret de los talleres de Olot, el escultor de la gran imagen que corona nuestro Templo, fue a visitar a los soldados, les hicieron descalzar a todos para mirarles los pies y elegir unos como modelo para realizar la imagen. Este señor hoy está muy orgulloso y nunca podrá olvidar que ha dejado los pies a Jesús. Una religiosa adoradora colombiana está ilusionada porque después de varios años podrá ir a su país a ver a los familiares, y está preparando su viaje. Nos dice que se va a llevar la insignia de adoradora que le sirve para hacer apostolado. Cuando le preguntan qué congregación representa, aprovecha para explica qué es la adoración y la Eucaristía. También piensa tener tiempo para estar ante el Señor Sacramentado. Un joven de 23 años, que viene por el Tibidabo, ha entrado este curso en el seminario de León con siete jóvenes más. Es de la novena comunidad neocatecumenal de Sta. Joaquina. El encuentro de jóvenes con el Papa del mes pasado le despertó la llamada que tenía escondida desde hacía unos años. Deja su carrera, el trabajo, y lo que más le cuesta un hermano pequeño al que quiere mucho. Nos dejó para ir a la casa del Padre la Lolita, adoradora del primer martes. Los compañeros de su turno la tenemos muy presente. Decía a menudo que ella venía a la adoración a gozar de la presencia del Señor. Hacía dos meses que se quedaba rezando toda la noche ante el Santísimo sin salir de la capilla. Las exequias fueron una manifestación de fe por parte de sus parientes y amigos de la Obra. Durante su vida había sufrido muchas penalidades pero de todas le libró el Señor. Su hija nos aseguró que la sustituiría en el turno. Tres jóvenes vestidos con sotana nos dicen que son hermanos misioneros del “Verbo Divino”, una congregación nueva que viene a fundar en dos parroquias de Vic. Su misión es dedicarse a evangelizar la cultura, y tienen a D. Bosco como modelo de evangelizador. Se han marchado contentos con una foto de D. Bosco de cuando estuvo en Barcelona. |