|
INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO
Año 8º- Mes de junio de 2009
- Mes de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús. No creemos que se trate de una devoción superada, sino de una ayuda para vivir más plenamente el amor que viene de Dios; una vacuna contra el orgullo, una renuncia completa a la violencia, y una espiritualidad que implica toda la existencia humana y nos ayuda a vencer la superficialidad.
- Con más asistencia que nunca, este año también hicimos la procesión de María Auxiliadora recorriendo el recinto del parque de atracciones con el encanto de las vistas al Templo y de la ciudad. Entre las luces y la penumbra de los árboles resonaron nuestros cantos, avemarías y peticiones que salían de nuestro corazón. Al final en la escalinata de la cripta y rodeando a la imagen que emergía de entre flores, le rezamos las letanías. Entramos cantando acompañando a la Virgen.
- “Yo no soy creyente pero no he sentido en ningún lugar tanta paz como aquí, y eso que he ido a Roma y al Vaticano”, nos dice un joven de unos 26 años, luego que le explicamos algo de la capilla de la adoración perpetua.
- Un grupo de madres solteras con sus peques en brazos nos visitan, acompañadas de dos monjas. Después de escuchar con atención la historia del Templo, nos dicen que ellas no tienen nada más que su pequeño y las hermanas que les han acogido en su monasterio. Impresiona la aceptación de estas madres de su realidad. Creemos que el amor es lo único que puede dar sentido a una vida.
- Un padre, que sube con frecuencia a rezar, está preocupado porque se ha dado cuenta de que un hijo suyo está cayendo en el consumo de droga, y está buscando ayuda, porque el problema afecta a toda la familia, cosa que no puede aceptar.
- Un joven se presenta el domingo 24 de mayo por la noche para asistir a la procesión de María Auxiliadora. Al decirle que ya la habíamos hecho el sábado, se lleva un disgusto porque tenía un hermoso recuerdo del año anterior. Con todo, se queda a la hora santa de este día 24. Al final, mientras le acompañábamos al funicular, sabemos que en su país se había educado en un colegio salesiano, y ahora está contento porque ha encontrado un trabajo estable de camarero.
- Una niña de 3º de primaria a la que le preguntamos si rezaba por la noche, nos dice que su madre no le deja, pero ella lo hace cuando está en la cama bajo las sábanas. Nos encantó la cara espabilada de la pequeña que va a un colegio en donde le enseñan Religión.
- “Hacemos turismo religioso” nos dice un señor del grupo de portugueses que nos visitan, la mayoría de la tercera edad. Les acompaña un sacerdote de 81 años. Conocen a los salesianos, y también ellos tienen adoración perpetua. Su pueblo del sur de Portugal está cerca de Andalucía.
- Una pareja está en la Cripta junto con su hijo de 20 años y su hija que hace la primera comunión. Su alegría era grande porque la pareja llevaba años viviendo juntos y sabían que no podían ir a comulgar y al fin habían podido solucionar los trámites de los impedimentos para poder vivir como un matrimonio católico.
- Un señor bien plantado y con su barba puntiaguda está con su señora observando la cripta. Al pasar ante la capilla del Santísimo, que estaba con la puerta abierta, se para, hace tres cruces al estilo ortodoxo y acaba con un gesto de saludo mirando hacia adentro, luego con toda naturalidad prosigue su visita. Su gesto espontáneo que observamos desde otro ángulo de la iglesia nos sorprende y alegra.
- “Pues si he entrado es porque el Señor me ha llamado. Estaba afuera y algo me ha dicho que debía entrar. Han sido momentos de gran paz. Rece por mi familia”, nos dice una señora al salir de la capilla de la adoración, cuando le preguntamos si sabía en donde había estado.
- Un grupo de “ochentones” que han asistido a misa, nos dicen que son antiguos alumnos de Sarriá de la primera promoción del año 1939, que todavía se van reuniendo, alguno ya en silla de ruedas. Enseguida nos nombran a salesianos que fueron profesores suyos. El P. Rector los acoge y les hace una visita especial para ellos.
- Cuatro señores trajeados entran en la cripta, y dos de ellos van a la capilla de la adoración. Al acercarnos, vemos que están arrodillados rezando. Los que se habían quedado fuera, nos dicen que son de Madrid y están en Barcelona para asistir a una inauguración oficial. Al salir los de la capilla uno de ellos con el cabello blanco y el rostro apacible nos saluda. Sus compañeros nos dicen que es Carlos Divar presidente del Tribunal Supremo. Le indicamos que este Templo lo regimos los salesianos y fue profetizado por Don Bosco. Al invitarle a subir, no disponía de más tiempo. Eran sobre las 15’30, hora en que suelen estar cerradas todas las iglesias, lo que suponía que ellos sabían que aquí había adoración perpetua.
- Una señora inválida de años que está sola casi todo el día, nos dice que lee la revista del Tibidabo y sigue la misa por televisión. Aunque a veces le entran ganas de morirse, da gracias a Dios por la vida de cada día. Le recordamos que tiene la preciosa misión de ayudar a la Iglesia con su oración. Así lo hace cada día por las intenciones del Tibidabo.
- Un “santón” indio con su turbante en la cabeza y media docena de personas de escolta, están en la puerta de la capilla de la adoración, y se encuentran con el sacerdote que salía de celebrar la misa, el cual les dice que no se podía entrar en este sitio porque era para la oración del culto católico. En un primer momento ellos se molestan, pero al continuar explicándoles qué era la adoración, se sienten complacidos porque el sacerdote les dedicó su tiempo. Ver cómo los acompañantes hacían corro al “santón”, y no paraban de sacar fotos, era hasta curioso. Más tarde les invitamos a subir con el ascensor.
- Dos señoras nos preguntan si aquí estamos los salesianos, porque ha visto a Don Bosco y a María Auxiliadora en la iglesia. Les decimos que en Barcelona tenemos el privilegio de haber acogido al mismo Don Bosco y, precisamente por eso, está este Templo salesiano aquí. Ellas nos cuentan que en estos días en Córdoba se ha trasladado la imagen de María Auxiliadora a la catedral y desde allí al centro de la ciudad para ser coronada. Ello ha sido un acontecimiento memorable para la ciudad.
- Dos jóvenes han subido la montaña a pie y piden información sobre el Templo. Uno es israelita y vive en Ibiza y el otro, que entiende algo de castellano, está en EE.UU. Contestan enseguida al saludo de Shalom. Durante la explicación del Templo, notamos que sabían la historia del pueblo hebreo, aunque ellos no practican.
- Una señora de unos 40 años nos pregunta si es San José, señalando a San Antonio. Al intentar explicárselo nos dice que se siente desafortunada porque su novio la dejó y ella hubiera querido casarse. Le indicamos que la felicidad no proviene de casarse sino de descubrir los planes de Dios en la vida… La señora nos escucha. Luego le regalamos una oración de confianza y la invitamos a rezar en la capilla de la adoración, y así lo hace.
- Un grupo de popes ortodoxos acompañan al que suponemos es un patriarca de Moscú, con un gran medallón. Se interesan por la cripta que les encanta por su estilo bizantino que ellos tanto aprecian. Al explicarles la adoración lo tuvimos un poco difícil ya que ellos no tienen esta tradición y al pan consagrado más bien que exponerlo lo ocultan. El pope de Barcelona que les acompaña nos hace de intérprete. Luego nos da la dirección de la iglesia de Santa María Reina en donde celebran su culto, y aceptan hacerse una foto para la crónica del Templo. Al marchar nos regalan unas preciosas estampas de sus iconos.
- El movimiento del Apostolado de la Oración celebra su asamblea anual de toda Cataluña en nuestro Templo. Personas venidas de diferentes pueblos se reúnen para comunicarse, rezar, renovar sus compromisos, alabar y adorar al Señor Sacramentado.
- Acompañamos a Mn. Joan Villegas en la fiesta de la Dedicación de la nueva iglesia de su parroquia de Sant Francesc de Paula. Preside el Cardenal de Barcelona, acompañado por más de veinte sacerdotes. La iglesia está a rebosar. La liturgia para este caso es hermosa y cargada de signos: se consagra el altar con el santo crisma, luego las paredes del recinto, adornadas con velas encendidas, se inciensa a los fieles como piedras vivas que son del verdadero templo que es la Iglesia, el coro que cantaba, el olor del aceite perfumado..
- “Estoy dando gracias a Dios porque me ha escuchado y me ha concedido una cosa que le pedía desde hacía diez años: la curación de un joven drogadicto” nos dice una religiosa que se pasa muchas horas ante el Santísimo.
- Un viernes a las 22 horas, seis matrimonios que se habían casado en el Templo hacía un año, se reúnen para conocer la historia del Tibidabo y gozar de los espacios en una noche apacible de primavera. Escuchan al Rector, suben a los pies de la gran imagen y gozan del silencio de la basílica. Nos alegramos al ver matrimonios jóvenes ilusionados y a una mamá esperando a su primer hijo.
- Tres jóvenes de diferentes países de Hispanoamérica están haciendo un master sobre Economía. En su curso son treinta y la mayoría sudamericanos. Les encanta el Templo en donde se quedan sentados en silencio un buen rato.
- “Este sí que es un ángel en la tierra” nos dice una madre de una familia italiana señalando a su hijo deficiente mental. Conocen bien a Don Bosco y su obra.
- Una pareja y una señora están encantados viendo la cripta. La señora ha venido del Perú a la boda de su hija. Al decirnos que se casaban el sábado, les damos unos evangelios para que los vayan leyendo y contrasten tantos mensajes paganos que tienen que recibir cada día. Se marchan contentos.
- Una joven sale de la capilla de la adoración llorando. Queriéndola descentrar de su problema le preguntamos si sabía de dónde salía. Antes de que respondiera, le presentamos la importancia de este lugar, de la oración, y de confiar al Señor nuestras penas... La chica, ya serena, nos dice que el mal existe, pero, le añadimos, Dios sabe sacar bien de todo porque sus planes son más amplios que los nuestros. Al final nos dice que ha estudiado en un colegio religioso y, antes de marchar, todavía se queda un rato más rezando en la cripta.
|