INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO 

 

 

Año 8º- Mes de agosto de 2009

 

- He venido aquí a rezar a la capilla porque mi abuela hacía turnos de adoración y quería enseñársela a mi hija nos dice un señor al salir de la adoración con su hija de 9 años.

 

 -“Gracias, que Dios te ayude”, nos dice al despedirse el papá de una familia musulmana con tres hijos pequeños y dos mujeres con su “chador”, que han entrado en la cripta en silencio y se quitó la gorra porque le avisamos. Al hablarles de la oración como una acción de gracias por todo lo que tenemos, conectamos con ellos.

 

 -Un joven de unos 30 años, que viene por el Templo, nos dice que se ha confirmado en la Parroquia de San Juan Bautista de Santa. Coloma de Gramanet. Aunque la preparación era de siete meses, el rector le dio los contenidos que se requerían y él se los estudió en dos meses. El párroco dialogó con él, luego lo confesó, le invitó a ir a misa los domingos y a ofrecerse para hacer algún servicio social. Se le veía contento.

 

 -“No se preocupe señora, son cosas que pasan” dice una señora a la que le está asistiendo al ser atropellada por un coche que le rompió las dos piernas y algo más. Nos lo cuenta ella misma que se ha atrevido a subir al Templo con un bastón después de ocho meses de convalecencia. Nos asegura que no tuvo nunca rabia al que la atropelló, sino que en todo momento tuvo presente al Señor, que le dio mucha paz.

 

 - Un grupo de 50 personas de las “Fraternidades” de Paraguay y Argentina pasan la mañana con nosotros; están en Barcelona camino de Valladolid en donde tendrán un congreso  sobre el “Espíritu de familia”. Les acompañan varios hermanos de la Congregación de la Sagrada Familia. Quedan todos encantados por lo que han visto y vivido

 

- Dos jóvenes se presentan una noche porque les habían dicho que se podía venir a rezar Los del turno les dejan entrar un rato y luego les explican cómo hacer si se quieren apuntar.

 

 - El grupo de catequesis de la parroquia de Sant Feliu de Sabadell hacen la despedida del curso visitando el Templo y divirtiéndose en las atracciones. Al final del día celebran la Eucaristía presidida por su párroco.

 

 -“Aunque pierda el empleo yo me agarro fuerte a la voluntad de Dios”, palabras de un trabajador de una compañía de aviación que iba a despedir a muchos empleados y es amigo de una religiosa adoradora.

 

 - Una pareja joven está molesta porque les han cobrado 16 euros para subir al Tibidabo entre tranvía y funicular. Son estudiantes de Canarias y miran mucho sus gastos. El chico, que ha ido a los salesianos, se alegra de conocer la historia de Don Bosco y de aprender de dónde venía el título de María Auxiliadora. Nos dice que ha perdido la fe, como otros compañeros. Intentamos conectarle con su historia personal y presentarle el amor de Dios que se le ha manifestado, y cómo la única respuesta que tenemos al problema de la muerte es la resurrección de Jesucristo. Nos escuchan sin más. Le hizo ilusión hacerse una foto en la terraza.

 

-“Cuántas horas deliciosas he pasado en esta capilla exclama un sacerdote que nos visita con otros dos párrocos de Cuenca. De joven, cuando estudiaba en Sentmenat, había sido adorador del Tibidabo. En el Templo, descubre enseguida el escudo con el cáliz y la estrella de su provincia. Le gusta el orden de colocación de los apóstoles del presbiterio que coincide con la de las estatuas alrededor del Templo y lo quiere imitar en su iglesia.

 

- Una viejecita sube las escaleras de la cripta apoyada en el brazo de un joven, el cual deja la abuelita dentro y se va. La viejecita, nos dice, que es su nieto y no está bautizado porque sus padres quisieron esperar a que fuera mayor para que decidiera por su cuenta. Ha intentado hacerlo pero le pedían muchas cosas, según él, y lo dejó. Al cabo de media hora el joven viene a buscar a la abuela con gran cariño. Ella reza continuamente, para que su nieto llegue a bautizarse. La serenamos diciéndole que Dios tiene sus tiempos y todos le importamos mucho.

 

- Un grupo de jóvenes entra en la cripta y uno pide confesarse, detrás de él se confiesan dos más. Después de la misa, los siete rezan el rosario mientras se confiesa otro más. Son un grupo del movimiento “Comunión y liberación” y que han subido a rezar porque un hermanito de uno de ellos de once años había muerto atropellado por un coche y estaban muy afectados. Uno de ellos nos dijo que se quería convertir y le dimos unos Evangelios. Luego otro también los quiso. Ya en la escalinata se dejaron hacer una foto y nos dan la palabra de que subirían otro día a conocer la historia de Don Bosco.

 

- Nos visita un seminarista de la diócesis de Getafe amigo de la comunidad salesiana. Está estudiando teología, los últimos años antes de ordenarse de sacerdote en el Seminario Mayor, en donde son actualmente 57 seminaristas, y para el curso que viene tienen apuntados 13 nuevos. En la diócesis de Madrid son 70 seminaristas y en la de Alcalá 9.

 

 - Un joven sale de trabajar del turno de noche de una Residencia de discapacitados, Al preguntarle si le gusta el trabajo, nos dice que “es lo que hay”. Es verdad que a veces gritan pero no tienen malicia, son muy sensibles a las necesidades inmediatas, lo que quieren es comer, dormir y jugar, les haces reír, no saben qué es el dinero… llegamos a la conclusión que nadie tiene nada seguro y que el amor y la familia es lo que da color y sentido a la vida.

 

 -“Cuando se tiene un sufrimiento uno se espanta y eso le abre para captar a Dios” nos dice un joven que trabaja en el ramo de la música y está en contacto con la gente. Luego nos habla de la naturaleza como si fuera Dios mismo. De Jesucristo no lo tenía claro.

 

 - Un grupo de 40 chicos y chicas de las Hermanas de los Pobres de Sabadell nos visita. Los guías voluntarios los dividen en cuatro grupos para acompañarlos en la ruta guiada. Una hermana monja de Calcuta se queda en la capilla de la adoración sustituyendo a un monitor durante toda la visita. Al despedirse uno de los seminaristas que les acompañaban nos dice que “contaba con nuestras oraciones” y así lo hacemos.

 

 - Este mes de vacaciones yo no me lo pierdo por nada”, dice un adorador nocturno que le comentaba su esposa. Un día antes fue a hacerse una revisión y le detectaron un cáncer con lo que ya no pudo ir de vacaciones. Nos narra este acontecimiento para indicarnos que él estaba dispuesto a hacer siempre la voluntad de Dios que se nos presenta en nuestra historia cotidiana.

 

 -“Estamos preocupados porque en la Patagonia parece que se están acabando los salesianos”, nos dice un señor que había estudiado en el aspirantado salesiano con 120 alumnos. Tuvo el privilegio de tener como profesor a Don Juan Vecchi que fue luego Rector Mayor de la Congregación. Está orgulloso de su formación porque todos sus compañeros tienen el mismo carisma especial de ser buenos cristianos y honestos ciudadanos como quería Don Bosco.

 

-“En este altar de San José yo celebré mi primera misa hace 50 años nos dice con gozo el salesiano José Cuscó de Pamplona que nos visita. Se acordaba muy bien porque lo escogió él por ser su patrono.

 

-“¿Qué es aquella estrella del centro” nos pregunta una joven ante la capilla de la adoración que, con su pareja, está mirando la custodia. Le indicamos que los católicos creemos que el pan que aquí se guarda y expone, es el Cuerpo de Jesús y le llamamos el Misterio de la Eucaristía. La chica afirma que es católica y se acuerda que esto se lo habían explicado hacía mucho tiempo pero ahora no practica. Con los ojos brillantes nos hace una pregunta sobre el porqué la muerte nos quita los seres queridos… Al final entran los dos a rezar.

 

- Un grupo de personas mayores de San Salvador con su párroco pasan el lunes de Pentecostés de convivencia en el Templo. Están largos ratos en la capilla de la adoración, celebran la Eucaristía, comen sus bocadillos y rezan el rosario.