INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO 

 

 

Año 8º- Mes de diciembre de 2009

 

- Finalizamos el año litúrgico con la Vigilia de la fiesta de Cristo Rey del Universo. Las 500 personas participantes, adoradores y devotos, pudimos gozar de la solemne celebración presidida por el Sr. Obispo Auxiliar de Barcelona, Mons. Sebastià Taltavull, que con fervor y profundidad nos centró en el amor de Jesucristo. La Eucaristía se prolongó con la Vigilia en que la que se bendijo la ciudad con el Santísimo, signo de lo que quiere ser este Templo: faro que ilumine y derrame las bendiciones de Dios sobre la ciudad.

 

- Con alegría acogimos a los 39 nuevos adoradores que recibieron el distintivo en la solemne Vigilia; como también a los 8 veteranos (con 144 noches de adoración); a los 8 veteranos constantes (250 noches); y a los Veteranos constantes ejemplares (con 500 noches). Agradecemos al Señor este don de los adoradores.

 

- Mi padre se escapaba de madrugada para venir a la Capilla de la Adoración a rezar, y eso le causaba problemas que todavía sigue teniendo por ser cristiano convencido”, nos dice un joven que viene al Templo. Luego continúa explicándonos cómo el abuelo había sido de izquierdas y no quería que mi padre fuese a la iglesia. El joven está contento y agradecido de haber sido educado en la fe.

 

- Dos jóvenes entran jadeantes en la cripta después de subir la montaña en bicicleta. Son de Barcelona y no conocen el Templo. Al ver que nos escuchan, les hablamos de la importancia de la oración y de la vida espiritual. Han hecho la Comunión pero la tienen olvidada. Aceptan ir a rezar un padrenuestro a la Capilla de la Adoración.

 

- Un matrimonio con un bebé de semanas y la abuela con una señal sobre la frente, que caracteriza a los hindúes, rezan un buen rato, asisten a la Eucaristía, y visitan la iglesia sin ninguna prisa. Al marchar nos piden que bendigamos al pequeño y así lo hacemos.

 

 - Novicias y profesas estuvieron dos años sin tomar chocolate en la merienda y, por lo menos, ahorraron unas 3000 pastillas para contribuir a la construcción del Templo”, nos dice una religiosa teresiana que nos visita junto con otras tres hermanas. Nos conmueve la noticia, que confirma la importancia espiritual de esta obra del Tibidabo.

 

- Un matrimonio sale de la oración de la tarde casi emocionado. Son de Argentina, tienen 6 hijos que se han educado en un colegio salesiano, y viven desde hace años en Barcelona. Suelen asistir a misa con sus hijos en la iglesia de la Meridiana y han venido a rezar para pedir a Don Bosco trabajo para su padre. Escuchan emocionados la historia, y les aseguramos que rezaremos por ellos.

 

- Un abuelo sube cada día a la Residencia Magda del Tibidabo para estar con su esposa enferma de alzhéimer y poder darle de comer. Descubrimos en él una vida sencilla y llena de amor.

 

- Los cristianos de Argelia estamos perseguidos, rezad por nosotros”, nos dice una joven que junto con dos amigos visitan Barcelona y suben al Tibidabo. Nos escuchan durante un buen rato como si tuvieran hambre de palabras espirituales y con sentido. Al indicarles que el Sacramento del perdón es un gran regalo de Jesús como la misma Eucaristía, la joven, que es musulmana convertida, todavía no lo tiene claro… Le preguntamos sobre su conversión y nos dice que se trata de un proceso largo y que nos lo contará otro día cuando vuelva.

 

- Una señora adoradora diurna del tercer lunes, que no puede asistir a su turno de adoración porque la han operado y se está recuperando, nos pide que recemos por su pronto restablecimiento ya que desea seguir subiendo. Le aseguramos que rezaremos por ella, y mientras tanto le mandaremos las intenciones de oración para que pueda rezar por nosotros desde su casa.

 

- Los alumnos de 2.º de la ESO del colegio salesiano de Sant Boi suben a hacer la convivencia pastoral tutorial de inicio de curso. Como cada año se organizan en grupos, y mientras unos hacen trabajos tutoriales otros escuchan la historia de Don Bosco y visitan el Templo. Luego comen en el jardín de Domingo Savio y se marchan contentos.

 

- Una psicóloga católica que viene por el Tibidabo y trabaja en una residencia de ancianos, nos invita a ir a celebrar una Eucaristía con ellos porque hace más de un año que no ven al sacerdote y muchas viejecitas lo piden. Al final les complacimos y fue muy reconfortante. Pudimos confesar uno por uno a los más de 40 ancianos/as que asistieron. Muchos sabían las contestaciones y cantos de la misa, y todos comulgaron con mucho fervor. Les aseguramos que por Navidad volveríamos. Al tratar con ellos vimos que todos estaban contentos de residir allí porque les atendían muy bien; cada tarde tienen actividades manuales, bingo, cine, pintura… Creemos que el secreto está en la fe de las personas que les atienden.

 

- Los alumnos de 3.º y 4.º de EP del Colegio SIL hacen la salida de convivencia de inicio de curso subiendo al Tibidabo con un contenido cultural, lúdico, relacional y religioso. Escuchan la historia del Templo y hacen una gincana por grupos recorriendo todas las dependencias del Santuario llegando hasta los pies de la gran imagen. Los de 4º visitan también el museo de belenes y la Exposición de la Sábana Santa. Todos juegan en el patio del antiguo internado de la Escolanía y se despiden del Señor con una oración y un canto. Les invitamos a que vengan con sus padres para enseñarles lo que han aprendido.

 

- Todos los jueves dejamos la revista del Tibidabo y las intenciones de oración en los bancos de la capilla de las hermanas Clarisas para que las adoradoras pueden usarlas para su oración”, nos dice la Señora Anita que ha sido mucho tiempo la responsable de las “Marías”, así llamadas las adoradoras diurnas de Ciudadela. Nosotros nos unimos a su oración desde este Templo.

 

- La Sra. Margarita ya no puede salir sola y desde su casa lee con mucho gusto la revista del Tibidabo.

-El sacerdote Don Pedro Salord de más de 90 años, alumno que fue del Colegio Salesiano de Ciudadela, lee contento nuestra revista y alaba los artículos.

 

- La Señora María que recibe la revista y era muy activa, nos dice con humor, que ya ha entrado en la edad del cacahuete (80 años), y desde Ciudadela sigue rezando por el Tibidabo.

 

- Un médico de Argentina que está en Barcelona para hacer un curso de especialización, sube con su esposa al Templo y ella aprovecha para confesarse.

 

- Los domingos sigo la misa por TV y en el momento de la paz miro la puerta de casa para desearla a todos los que entrarán por ella y también miro la fotografía de mis padres difuntos”, nos dice la Sra. Esperanza que recibe la revista del Tibidabo y lleva años impedida pasando todo el día en el piso.

 

- Vine el otro día ante el Santísimo y hoy he vuelvo porque esto engancha”, nos dice una mamá con su bebé en brazos al salir de la Capilla de la Adoración. El pequeño había estado muy tranquilo e incluso la mamá le dio el pecho con mucha discreción cuando lo vio nervioso. La mirada de la mamá se desplazaba suavemente de la custodia al niño, como si en algún momento se identificaran.

 

- Nos visita un grupo de Torrijos, un pueblo de Toledo de 14.000 habitantes, en donde han conseguido instaurar la adoración perpetua. El responsable nos dice que ellos se comprometen un día fijo a la semana, y tienen un libro en donde firman al llegar al turno. El grupo más numeroso es el de 10 a 11 de la noche de los martes. Nos dan la lista de los 13 lugares de adoración perpetua de España que ellos conocen. Han subido al Tibidabo para conocer nuestra adoración. Nos alegramos con ellos y les ofrecemos las intenciones de oración para estar en comunión.

 

- En el Sacré Coeur” de Montmartre no he encontrado lo que he sentido aquí”, nos dice una joven francesa al salir de la Capilla da la Adoración.

 

- Un grupo numeroso viene el sábado por la noche a rezar por el señor Guillermo, un padre de familia ingresado en la UCI en estado grave y que tiene una hermana religiosa.

 

- Nos puede bendecir al bebé”, nos dice un señor que debe pasar de los 40 años con su pareja que está embarazada. Llevan dos años juntos y esperan con ilusión y preocupación al hijo, ya que perdieron uno antes. Ella es japonesa y cree en la naturaleza y él ha estudiado en un centro católico. Les presentamos la vida como una misión y la posibilidad de recibir el sacramento del matrimonio. Aceptan unos evangelios para ir descubriendo la vida acompañados por Jesús.