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INTENCIONES PARA LA ORACIÓN del TIBIDABO
Año 9º- Mes de febrero de 2010
- Hemos celebrado solemnemente la fiesta de nuestro fundador San Juan Bosco. Él nos empuja a continuar con entusiasmo nuestra misión de acoger a los jóvenes y acercarlos a Dios. En el Tibidabo tenemos la posibilidad de hablar a Dios de ellos con la adoración perpetua.
- Un joven nos escucha y luego quiere darnos su experiencia que tiene bien guardada: su abuela era una mujer de fe y murió con mucha paz sabiendo que iba a la casa del Padre, en cambio el abuelo decía que no creía y vivió su ancianidad con muchos miedos.
- “Nos estamos poniendo en forma para hacer el Xacobeo”, nos dicen dos señoras que desde su casa han subido caminando la montaña en dos horas. Luego han participado en la Eucaristía dominical de las 10 horas.
- Un grupo de musulmanes se interesa por el Templo haciéndonos preguntas sobre Dios. Al presentarles el problema de la muerte y de la vida eterna, que en realidad es el único problema serio que nos importa a todos, nos escuchan con atención porque nunca han oído hablar de la resurrección pues para ellos solamente el espíritu sube a Dios.
- Una señora nos quiere contar su experiencia del mes que estuvo muy enferma en el hospital del Valle Hebrón junto a su hija sietemesina: “Desde mi habitación veía todas las noches una luz lejana y me dijeron que era la iglesia del Tibidabo. Entonces le recé a Jesús y le hice la promesa de ir a visitarle cada mes si curaba mi hija, y aquí estoy” La pequeña ahora está muy bien. Al marchar nos pide una estampa grande del Sagrado Corazón y quiere darnos un donativo, insistiendo tanto, que tuvimos que aceptar pensando en el óbolo de la viuda pobre. Nos alegra conocer las gracias que el Corazón de Jesús esparce desde esta montaña.
- “Vengo cada domingo, veo la Virgen, y me voy”, nos dice un señor que entra en la cripta con su bastón de caminante, al preguntarle si venía a misa. Al ver su sencillez, no quisimos añadir ninguna sugerencia.
- Una madre de una familia numerosa viene sola a misa y nos extraña. Al salir, vemos que su marido se ha quedado fuera rezando el rosario ante la imagen de la Virgen. Al encontrarse con su esposa se sincera, diciéndonos que se habían enfadado mucho hasta con insultos, y aquí se habían pedido perdón. Sabemos que los matrimonios siempre tendrán problemas pero con la oración y los sacramentos pueden vencer el amor propio ofendido y reconciliarse.
- ¿Cuál es la religión verdadera?, nos pregunta un joven que está estudiando las religiones y no se aclara. ¿Los judíos y los cristianos son lo mismo?... Le indicamos que ser cristiano no es una creencia en algo sino una fe en Alguien que hemos descubierto actuado en nuestra vida haciéndonos presente el amor que Dios nos tiene…
- Tres jóvenes quieren entrar en la capilla del Santísimo y el responsable no les deja. Uno de ellos nos dice que era ortodoxo y ahora ha encontrado la verdad haciéndose evangélico. Y por qué vosotros adoráis las imágenes si la Biblia lo prohíbe… No le discutimos nada y le presentamos les hablamos de la resurrección de Jesucristo que es el único que nos puede sacar de la muerte… Aquí coincidimos, que es lo que nos interesaba.
- Una joven evangélica que experimenta mucha paz cada vez que entra en la capilla del Santísimo, nos pide que presentemos al Señor su oración que nosotros hacemos nuestra.
- “Yo no sé rezar”, nos dice un niño cuando le indicamos la capilla de la adoración. Pues, es muy fácil, mira, todo lo que tú tienes te lo han regalado empezando por la vida, los papás, la salud, la comida, los amigos, la familia… y basta que digas: “Gracias, Señor, porque me quieres mucho”. En este momento viene su papá.
- En dos días nos visitan cuatro grupos de rusos, la mayoría señoras. Los guías nos llamaban para que les digamos algo y ellos luego lo traducen. Escuchan sin pestañear, como hieráticos, y con cara más bien triste. Al preguntarles el porqué venían esta semana, nos dicen que eran maestros de escuela y tienen vacaciones.
- Nos piden oraciones por una familia con mucho sufrimiento; la madre está separada con cuatro hijos y uno de ellos es drogadicto.
- “No sé cómo la gente no se da cuenta del recurso que tiene aquí en este Templo con la oración”, nos dice un joven que viene siempre que puede y sale con mucha paz. Vive en Sant Cugat y estudia enfermería. Nos quiere decir una frase de un médico que le hizo pensar: ”En el 2020 la segunda causa de discapacidad laboral será la depresión”.
- Nos visita una madre de Colombia con su hija que estudia en Barcelona. Escuchan con atención la historia. Al ir a subir al ascensor la mamá se da cuenta de que no tiene su cartera con la tarjeta de crédito y el carnet de identidad. Se pone nerviosa pensando en el problema que se le venía encima. Su hija trata de calmarla. Empieza a recordar…, con todo, no quiere dejar de subir a los pies de la imagen como lo tenía pensado. Luego buscan por todas partes. Alguien va a la capilla a presentar el problema al Señor. Al ir al bus para preguntar, se le ocurre antes preguntar en el restaurante, y allí le devuelven su cartera con todo intacto. La señora enseguida viene a darnos la noticia y un abrazo que le sale espontáneo. Nos alegramos con ella, que nos dice que piensa volver al Tibidabo.
- Un señor viene a confesarse porque un día un sacerdote le explicó la historia de Don Bosco y del Templo, y quedó impactado. Ahora se va acercando frecuentemente.
- Un adorador sube con prisa porque llega tarde a su turno. Le habían llamado de Cáritas para que les ayudara a trasladar con su coche a una mamá con su hijo de 2 años. Nos alegra ver que personas jubiladas emplean su tiempo y su vida para ayudar y rezar.
- “No somos tan poderosos cuando en un momento se nos va todo”, nos dice un joven, que está en la cripta y nos comenta la tragedia de Haití, la cual aprovechan muchos para pedir cuentas a Dios. Nos alegra ver cómo los jóvenes con fe saben interpretar los hechos de la historia.
- Una señora al salir de la Eucaristía nos quiere contar una experiencia en relación con la Palabra. Había pasado un serio trauma en el embarazo de su cuarto hijo porque querían que abortase. Ella se mantuvo firme y con mucho sufrimiento. Una noche estaba con una fuerte crisis nerviosa, se pone a rezar, abre los Evangelios y le sale el texto de Mt 6, 15-35: “Mirad los pájaros del cielo… y Dios los alimenta, no valéis vosotros más que ellos”, y entra en gran paz. Esto lo recordará toda su vida.
- Un matrimonio acompaña a tres bolivianos al Tibidabo que todavía no conocían; han estado tres años cuidando a los padres de esta familia y ahora regresan a su país.
- Aprovechando el escaso tiempo antes del vuelo, varios obispos quieren visitar el Templo. Les acompaña el Sr. Cardenal dimisionario Ricard Mª Carles quien se acordaba muy bien de cuando desde la terraza bendijo la ciudad con el Santísimo en una solemne celebración. Nos hizo notar también la buena impresión que le causaba ver los grandes crucifijos de la cripta y de la iglesia superior iluminados permanentemente.
- Una joven acompaña a un muchacho bien plantado que le supera un palmo, echa una moneda en el lampadario, y nos dice que es su hijo que tiene 18 años y está preocupada por él. Aprovechamos para hablarles del amor de Dios, mientras la madre, con cariño, lo tiene agarrado por el brazo como diciéndole que escuchase. Al final la mujer invita al joven a entrar en la capilla de la adoración a rezar un padrenuestro y así lo hace.
- Un señor mayor viene cada domingo sobre las diez y se queda en la cripta haciendo sus oraciones pasando delante de las imágenes varias veces. Luego asiste a la misa de las 11.
- Una señora nos dice que “su madre está sola en el piso con demencia senil”, y pide oraciones, para que la puedan acoger en alguna institución.
- Un joven antiguo alumno salesiano, sube con una chica, a saludar al salesiano que le había dado clase. Se acordaba de cuando había subido de excursión caminando por la montaña y había dormido en las dependencias del internado. Ahora está viviendo en pareja y tiene un hijo de 5 años. Todavía no se han planteado casarse. Ella desearía tener más hijos pero él dice que está en un momento económico difícil y tiene que ahorrar, (como si los criterios económicos fueran los más importantes). Les hace ilusión ver una foto suya con los compañeros de clase.
- Una pareja inmigrante entra en la cripta y se les ve preocupados. Ellos están casados por la Iglesia, el marido trabaja con los papeles en regla y ella tiene la visa de estudiante, pero no les han dejado traer a su hija de 5 años a España, lo cual les causa serios problemas de relación, incluso sospechas de infidelidad. Les invitamos a rezar para descubrir los planes de Dios en sus vidas y a moverse, para conseguir que su hija pueda estar con ellos.
- “Soy argentina y estoy de vacaciones y disfruto visitando iglesias”, nos dice una joven que está observando lentamente la cripta. Agradece unas breves informaciones históricas y artísticas.
- Cuatro jóvenes se interesan por la historia del Templo. De pronto se marchan las chicas y se queda un joven solo. Al cabo de un rato dice: “Para mí sólo existe este mundo, luego todo se acaba y nada más”. Intentamos exponerle que el cristiano no tiene creencias sino una fe en ALGUIEN del cual se fía porque tiene motivos, por eso creemos en Jesús que ha sido el único que ha salido de la muerte… “No me lo creo”. Bueno, lee la Biblia y verás que Dios no es una idea sino que actúa en la historia. “No la he leído pero tendría ganas de hacerlo”. Pues, anímate y verás algo nuevo. Al poco tiempo regresan las chicas que habían estado en la capilla de la adoración. ¿Qué había pasado?
- “Qué tengo que hacer si mi marido y los hijos son ateos”, nos pregunta una señora que sale de la capilla de la adoración. Primero, darse cuenta, que no se puede calificar a unas personas con una frase, luego, abrir los ojos al amor de Dios que les quiere inmensamente y ella está a su lado para que lo descubran: sirviéndoles, escuchándoles, tratándolos con bondad, sin gritos ni sermones, dando su experiencia personal cuando se la pidan, que vean que vive alegre y en paz, que reza por ellos, muriendo a su yo, cargando con sus defectos y pecados, ya que la vida sale de la muerte; dándoles también su visión de los acontecimientos, y sin creerse mejor que ellos. Nos escuchó.
- “Vivimos en pecado”, nos dice con confianza e ironía un joven antiguo alumno que viene a visitar a un salesiano que le había dado clase de muchacho. No es éste el problema, le decimos, sino el que no sabéis lo que os perdéis sin el sacramento del matrimonio que os daría la gracia del amor cristiano, llegando a poder amar al otro con amor eterno. Y ya sabéis que siempre estáis a tiempo para recibirlo.
- Un joven trae con la moto a un amigo suyo para que hable con el sacerdote, tiene un problema de adición a la droga y no sabe cómo salirse. Ciertamente vemos en él una víctima de la sociedad actual que he ha atrapado por medio de los “amigos”
- “Estamos visitando Barcelona, ya hemos ido a Montserrat y hoy nos toca el Tibidabo”, nos dicen dos señores argentinos que nos piden una visita guiada.
- “¡Me llevan un día...!”, nos dice una abuela que viene del parque con dos nietecillas y entra a la cripta. “Ahora quiero aprovechar para enseñarles a dar gracias y a rezar”.
- Un grupo de alumnas del Colegio del Pinar de Sant Cugat hacen un retiro espiritual de tres días en el Templo. No es la primera vez que vienen, lo que nos indica que aquí encuentran espacios y lugares para reunirse, ambiente para rezar, una capilla para adorar, museos para visitar, patio y sala de juegos para recrearse.
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