Una lluvia de rosas, una lluvia de gracias 

Crónica de los responsables de la furgoneta:  Jesús Bonastre y Ángel Lastras

 


D. Jesús Bonastre y D. Ángel Lastras han sido los instrumentos que la Providencia ha querido escoger para hacer que las reliquias de Santa Margarita María de Alacoque recorrieran prácticamente toda la geografía española. Durante algunos trayectos se les han unido otras personas, pero ellos han sido los fieles acompañantes de la Mensajera del Corazón de Jesús. Dejemos que nos cuenten esta experiencia inolvidable:

 

Jesús:

Todo empezó en un encuentro con padres en el convento de Carmelitas de Igualada durante el mes de abril. Ángel Lastras, me dijo que tendría que tomarse unos días (3 ó 4) de vacaciones en el mes de junio para acompañar a las reliquias de Santa Margarita;

le dije que me apuntara a mí también y que podíamos ir juntos.

 

Asistí a una reunión a principios de mayo y había un plan un poco complicado con el alquiler de una furgoneta que iba pasando de mano en mano con 4 ó 5 personas que cada una hacía un trozo y a Ángel ya mí nos tocó Madrid.

Saliendo de esta reunión y camino a mi casa, el Señor me inspiró la posibilidad de ofrecerme para hacer todo el viaje con mi furgoneta y transformada adecuadamente para ello.

Llegando a casa, le consulté a mi mujer qué le parecería la idea. Lo impresionante fue su respuesta: “Adelante, hazlo, que yo ya me quedo cuidando a tu madre" (que acababa de tener una caída de defensas y está en nuestra casa recuperándose).

 

Llamé a José Javier Echave y le propuse el plan, le pareció milagroso que pudiera ser. Me dijo que precisamente los franceses querían un responsable que se hiciera cargo de las reliquias todo el viaje.

Llamé a Ángel para comunicarle mi decisión. Su respuesta fue venir conmigo.

Yo tengo cinco hijos: el mayor Víctor, está casado hace 3 años y tenía dificultad para tener hijos pues no venían. La segunda es Olga, también casada hace 2 años y también quería tener hijos pero tampoco venían. La tercera es Ana, Carmelita Descalza desde hace 3 años y medio, el cuarto Javier y el quinto Carlos, los dos solteros  siguen viviendo en casa.

Antes de empezar el viaje ya tuve el mejor regalo que podían hacerme: Víctor me da la noticia de que está esperando un hijo y justo el día que salía para empezar la peregrinación, mi hija Olga me dice que también está esperando un hijo. ¡No hay quien gane a Dios en generosidad!

Con Ángel empezamos a preparar la furgoneta con la colaboración de su mujer, Lolita, de mi familia, mi esposa Mª del Pilar, mis hijos y otros colaboradores como Kike, Alejandro, Francisco y Manolo, formando un equipo que trabajó con ilusión y obtuvimos un resultado digno. .

 

Ángel:
Salimos de la Visitación de Barcelona a recoger las reliquias de Santa Margarita como simples transportistas de las mismas, yen Paray-Ie-Monial, ante el altar de las Apariciones, el P. David Amado nos cambia el oficio y nos nombra "colaboradores" de Santa Margarita.

Son los primeros contactos físicos con las reliquias y comienzan a llover sobre nosotros las primeras rosas de las muchísimas con que el Sagrado Corazón nos ha obsequiado a lo largo del peregrinaje por toda España.

 

Jesús:

Desde el primer momento he  sido consciente de cómo la providencia de Dios se vale de
 nosotros, instrumentos inútiles, para que se vea claro que es El, quien obra realmente.

Y así, ya el segundo día de la peregrinación, todavía en Barcelona, llegamos a las 13,30 h a Lumen Dei (para estar sólo una hora); el sacerdote que presidía la oración, invitó a los fieles a venerar las reliquias y les decía: "Tómenselo con calma y pídanle tranquilamente a la  Santa delante de la urna lo que más les convenga". La gente empezó a pasar y a tomarse su tiempo; Ángel y yo calculamos el tiempo que necesitaríamos para pasar todos y nos salían más de 2 horas. Nuestra sorpresa fue que a las 14,30 h (hora prevista) ya estábamos los dos en la furgoneta iniciando la marcha hacia Vic. Y eso que todos se tomaron el tiempo necesario. Esta fue la primera lección que nos dio Santa Margarita: dejarla hacer y no preocuparnos por tiempos e itinerarios.

Después de esto no nos pusimos más nerviosos y nos tomamos el tiempo necesario en cada lugar sin más problema y nunca llegamos con retrasos considerables a ningún sitio.

 

Ángel:

Hemos recibido la gracia especial de recorrer el amplio abanico de la Iglesia en España:

desde la minúscula comunidad formada por cinco miembros de clausura, a las grandes manifestaciones en iglesias y calles que rebosaban de fieles devotos.

Desde la solitaria bienvenida dada a las reliquias a su paso por la frontera por el señor párroco de la Junquera, a la Santa Misa presidida por un cardenal y concelebrada por treinta y cuatro sacerdotes.

Santas Misas, horas santas, procesiones, exposiciones del Santísimo Sacramento, vigilias extraordinarias y ordinarias de la Adoración Nocturna, consagraciones al Sagrado Corazón de Jesús de familias, personales, de comunidades; actos de desagravio, acciones de gracias, oraciones de petición, veneración personal de las reliquias por ¿50.000? ¿60.000? personas.

Tres cardenales, veinticuatro arzobispos y obispos, numerosos vicarios generales, delegados especiales, vicarios de vida consagrada, superiores de comunidades, capellanes de monasterios y conventos, superioras, priores y prioras, abadesas, un número incalculable de sacerdotes y seminaristas, religiosos y religiosas tanto de vida activa como contemplativa, han venerado las reliquias y, estamos seguros, han encontrado en ellas un bálsamo, han acrecentado su amor al Sagrado Corazón y han recibido consuelo y esperanza.

 

Hemos constatado que Santa Margarita María, obediente a la voluntad de su Señor, ha visitado los lugares previstos por la organización, pero también a menudo ha salido de la ruta prevista y ha ido a otros lugares no pensados y en el momento oportuno.

Ha efectuado un viaje personal dónde y cuándo ha querido.

 

Jesús:

Había programados 56 sitios y fuimos a 92. Fue impresionante vivir cómo Santa Margarita se ingenió pasa llegar a todos sin retrasarse en los previstos.

Por ejemplo el que más me impactó fue en la Trapa de San Isidro de Dueñas.

Saliendo de Madrid nos quedaba tiempo antes de llegar a Valladolid y le pedimos a Don Joaquín Martín Abad (Vicario episcopal para la vida consagrada de la diócesis de Madrid) si podíamos ir a Galapagar, al Instituto de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, y nos comentó que le poníamos en un compromiso, pues él había dado el criterio de que a todos los conventos de clausura si se podía, se iría, pero a las comunidades de vida activa que podían desplazarse a una de las tres Visitaciones, no, con lo cual no fuimos. Entonces llamamos a la Trapa pero sólo podíamos ir a las 15,10 h que era cuando los monjes se reunían para rezar Nona. Como no podíamos ir a esa hora porque salíamos de Las Rozas a las 13h, nos dirigimos a las Carmelitas Descalzas de El Escorial.

Días más tarde, cuando íbamos de Vigo a Vitoria, calculamos que podíamos llegar a la Trapa sobre las 15 h y llamamos para ver si podíamos ir y nos dijeron que sí. Cuando llegamos al parking de la Trapa vimos un autocar y con gran sorpresa nuestra empezaron a salir Hermanas del Instituto de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús de Galapagar. Iban de Madrid a Santander para realizar una tanda de ejercicios espirituales con el Padre Alsina (en cuya casa habíamos estado durmiendo en Talavera de La Reina), y habían parado a comer.

Este encuentro fue muy especial para todos los que nos encontrábamos allí, creo que ninguno lo olvidaremos nunca. Vi cómo las caras de las Hermanas se trasformaron irradiando una alegría y felicidad difíciles de explicar. Una a una pasaron por mi lado al salir de la Trapa y todas me dieron a entender la felicidad que les había dado Santa Margarita con este encuentro inesperado. Se me ocurrió comentarles que estos ejercicios iban a ser muy especiales. No pasaron dos días y me telefoneó el Padre Alsina diciéndome que en la Trapa había estado con 32 Hermanas pero que en Santander tenía más de 70 y que también querían venerar a Santa Margarita, a ver cómo podíamos hacerla para pasar por allí. Y como era de esperar, fuimos a Santander y fue impresionante.

Como ya hemos comentado esta es una prueba de que Santa Margarita ha ido donde ha querido.

En estos momentos uno palpa a Dios entre nosotros, en los demás, es algo inexplicable, pero que se hace sentir que está aquí.

 

Ángel:

Como testigos de primera mano, damos fe de todos y cada uno de los numerosos acontecimientos que han tenido lugar durante el mes de junio.

Son acontecimientos misteriosos, pues la gracia actúa de esa manera; maravillosos, pues maravillados hemos quedado de lo que hemos presenciado, y esperanzadores, porque sólo conocemos el exterior, pero los ojos son el reflejo del alma y, sin saber qué ha ocurrido en las almas que han venerado las reliquias, nos ha sido dado contemplar los rostros, e intuir en ellos las gracias espirituales que se non recibido por doquier.

 

Jesús:

Ha habido un caso de una señora que nos explico que habiendo visto el cartel anunciando la visita de las reliquias, le ha movido a venir porque se acordó que de pequeña rezaba al Sagrado Corazón de Jesús y que quería reanudar esta devoción.

 

Otra señora le comentó a un sacerdote después de la Misa que Santa Margarita le había movido a que se confesara un día de estos y el sacerdote le dijo que si se confesaba ahora "le haría descuento" y se confesó.

Una experiencia sorprendente fue que noté en algunos lugares cierta seriedad en las caras de las Hermanas y al siguiente día las caras estaban transformadas, radiantes de alegría y felicidad.

Me acuerdo del caso de una Hermana ya muy mayor que había descubierto con la visita de Santa Margarita que continuar viviendo tenía sentido por la trascendencia de colaborar con el ofrecimiento de sus dolores y sus oraciones.

 

Ángel:

Nuestro profundo agradecimiento a todas las personas que en estos lugares nos han atendido, especialmente a los monasterios de la Visitación, porque han depositado su total confianza en nosotros; por su trato exquisito, especialmente sus Hermanas externas que se han desvivido por atendernos y han practicado con nosotros la auténtica caridad cristiana.

 

 

Jesús:

Y el fruto de tantas oraciones lo hemos notado hasta en cosas materiales: el día antes de terminar la peregrinación recibí una nueva gracia del Señor: me dan la noticia de la concesión de un contrato en el que llevábamos más de 2 años de negociación.

 

Ángel:

¡Ah! La renovación espiritual mediante la devoción al Sagrado Corazón de Jesús está asegurada: Santa Margarita María se ha reunido en La Aldehuela, al pie del Cerro, con santa Maravillas de Jesús; rindió visita a San José Mª Rubio, en Madrid; más tarde estuvo con las siete Beatas Mártires en la Primera Visitación; poco después con el Beato Rafael, en Dueñas. Todos estos encuentros de los restos de tantos santos que tanto amaron al Sagrado Corazón en la tierra y que interceden por nosotros en el cielo, son señal inequívoca de los planes que Él tiene para la Iglesia en España. Ahora es el momento que nos toca a nosotros responder a tanto Amor, a tanta lluvia de rosas, y el triunfo está asegurado.

 

Jesús

Después de esta experiencia uno se siente muy pequeño e indigno, pero con una gran confianza en Dios y con la absoluta seguridad de estar en sus manos y confiando en su misericordia que hemos podido palpar cada día, y con un agradecimiento muy grande por habernos dado esta oportunidad de haber podido pasar esta inolvidable experiencia de la cual uno se siente más comprometido a continuar siendo instrumento para mayor gloria suya.

 

Damos gracias a Dios

 

Jesús Bonastre y Ángel Lastras
Los transportistas "colaboradores"